Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Hector Peco
Lunes, 21 de agosto de 2017
VIVIR PARA CONTARLO

¿Cómo se frena la barbarie?

Guardar en Mis Noticias.

Barcelona volvió a sufrir, lo que otras ciudades europeas ya han pasado este último año; el ataque de unos desalmados que en nombre de Alá, o de sepa Dios quién, aniquilaron con una furgoneta a quiénes pasaban por ahí, disfrutando de una ciudad preciosa, multiracial, moderna, cosmopolita...con sus cosas, como todas, pero acogedora.

 

Y fíjese cómo será la cosa, que los Mossos que abatieron a tiros hasta cinco presuntos terroristas en Cambrils, pocas horas después del primero de los ataques, han sido ensalzamos a categoría de héroes nacionales, cuando normalmente, no son del agrado del español medio.

 

Me dio pena que ni en un momento como éste, de sufrimiento, de terror, de remar hacia el mismo lugar con la obligación moral de honrar, que no vengar, el dolor de las víctimas, seamos incapaces como país de hacerlo. Me abochornó la rueda de prensa del consejero (conseller), del jefe de los mossos y de la bendita alcaldesa de Barcelona; incapaces de expresar en castellano el mismo dolor que sentíamos todos. Ni tan siquiera se sentaron en la misma mesa para planificar con el presidente de su país, y del mío, cómo afrontar estos hechos; porque aunque no quieran o no queramos, Mariano Rajoy, es el encargado de representarnos como líder democrático, porque las urnas así lo han querido. Somos un esperpento de país, pero eso entra dentro de otro debate.

 

Ayer, aunque los políticos no fuesen coscientes de ello, lo que se preguntaba cualquier persona de bien, es cómo se acaba con esto. Usar la sangre contra la sangre nos convierte en asesinos de asesinos; usar las fronteras para diferenciarnos, acaba con el deseo de conocer el mundo, de abrirnos al mundo y aprender con otros a convivir. Trump nos parece loco por hablar de un muro con México, o es que sin son negros o moros, como así los llamamos, dejan de ser humanos.

 

Ni todos los moros son fanáticos, ni todos los que van a misa los domingo son buenas personas. Eso es un silogismo indiscutible. Lo que me preocupa no es lo que rece cada uno, sino el disparate de sociedad en el que vivimos. El mundo se va a la mierda y parece que no somos coscientes de ello.

 

Esto no se para luchando contra todos, sino contra los malos. El terrorismo cobarde del atropello es imprevisible, nos puede tocar a cualquiera...por eso, mientras adivinamos por divina gracia cómo acometerlo, seamos solidarios cuanto menos. Creo que es lo justo por las víctimas a las que le toca padecer, o al menos, eso entiendo.

Acceda para comentar como usuario Acceda para comentar como usuario
¡Deje su comentario!
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Imás Información. • Política de PrivacidadMapa del sitio
© 2018 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress