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Lunes, 23 de octubre de 2017
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Hemos analizado 76 aguas embotelladas y solamente una iguala en calidad a la del grifo

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España es uno de los 10 países que más agua mineral de botella bebe en el mundo. Es conocida como 'oro azul' por su precio, pero ¿están sus análisis químicos a la altura?

 

  España está entre los cinco países europeos y 10 del mundo donde más agua embotellada se bebe: 126 litros por persona y año. Somos uno de los países donde el debate entre las virtudes del agua mineral de botella y la del grifo es más recurrente. En cuanto a precio, no hay discusión: por lo que cuesta un litro de agua embotellada podemos pagar más de 1.300 litros de agua corriente.

Comparar la botella con el agua del grifo no tiene demasiado mérito a nivel económico, muchos han escrito ya sobre esto, pero ¿cómo se comparan a un nivel analítico o químico? Según el último informe técnico 'Calidad del agua de consumo humano en España', realizado por el Ministerio de Sanidad, el agua del grifo tiene, de media, unos valores de 52,79 mg/L de calcio, 44,08 mg/L de sodio, 17,72 mg/L de magnesio, 159,31 mg/L de bicarbonato y un promedio de residuo seco de 324,83 mg/L.

 

Otro interesante aspecto es cómo se comparan entre sí las aguas embotelladas españolas. Por ejemplo, ¿cuál de las docenas de marcas comerciales reconocidas oficialmente por la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aecosan) es más recomendable para un paciente hipertenso u otro con problemas renales?

Tranquilos, porque aunque los análisis químicos del líquido elemento escondan secretos mucho más allá de la mineralización débil, allí donde las autoridades no llegan, ya nos acercamos nosotros.

 

Calcio

 

Todos los elementos que contiene un litro de agua pueden resultar más o menos beneficiosos en función de las necesidades de la persona, siempre y cuando se mantengan dentro de unos límites razonables. Por ejemplo, las aguas con un contenido en calcio superior a 150 miligramos por litro se recomiendan a aquellas personas que tengan problemas óseos o quieran prevenir la osteoporosis.

En el sector de aguas embotelladas, ninguna llega a esos niveles, pero las dos con más contenido en calcio son la soriana Monte Pinos (93,8 mg/L en su manantial) y la maña Fontecabras (92,3 mg/L).

 

Sodio

 

En cuanto al sodio, este elemento químico está muy asociado a la retención de líquidos, por lo que a quienes quieran disfrutar de los efectos diuréticos de estas aguas se les recomiendan aquellas que tengan menos de 20 mg/L de sodio.

 

Entre las aguas comerciales que se distribuyen en nuestro país el abanico en cuanto a sodio es muy amplio. La madrileña Agua del Rosal, cuyo manantial está en la Sierra de Gredos, supera la media nacional con 49,4 mg/L, y en el otro extremo encontramos marcas como la conquense Fuente Liviana (0,8 mg/L de sodio) o Veri, agua del Pirineo que registra en su etiqueta menos de medio miligramo por litro

 

Magnesio

 

El magnesio está muy relacionado con el calcio y es positivo para remineralizar tanto huesos como dientes. En este sentido, se recomienda una cantidad de más de 50 mg/L de esta sustancia. También favorece la salud de los riñones y ayuda a equilibrar el PH.

Las únicas marcas comerciales que se acercan a esta cifra son Sierra Cazorla, un agua jienense que atesora una cantidad de 48,5 mg/L de magnesio, y a muy corta distancia Fuente Pinar, con 43,4 mg/L e igualmente ubicada en Villanueva del Arzobispo, Jaén. Queda claro que la composición geológica de la llamada Sierra del Agua favorece la presencia de cantidades altas de este mineral en el agua de manantial.

 

Bicarbonato

 

El bicarbonato puede ser un arma de doble filo en lo que a salud se refiere. Cuando alcanza valores superiores a 600 mg/L resulta beneficioso para el sistema digestivo (no en vano, lleva décadas empleándose como antiácido), pero cantidades tan altas pueden ayudar a formar cálculos en el riñón.

Ninguna de las aguas minerales que se distribuyen en restaurantes y tiendas alcanzan este nivel de bicarbonato, aunque algunas sí que superan ampliamente la media de 324 mg/L del agua del grifo en España. La anteriormente citada Fuente Pinar llega a los 372 mg/L y la malagueña Agua de Mijas, a los 335. En el otro lado de la tabla, aguas como la cacereña Sierra Fría, la segoviana Bezoya o la pacense Fondetal bajan todas de 10 miligramos por litro.

 

Residuo seco

 

Pese a que el término 'residuo' pueda sonar a algo nocivo, no es así. Es simplemente la cantidad de materia que queda tras la evaporación, y suelen ser en su mayoría sales minerales. De nuevo, el límite de 50 mg/L marca la categoría comercial de 'mineralización débil', especialmente recomendable para aquellos pacientes con afecciones de riñón.

Entre las marcas comerciales, el agua de Badajoz Fondetal (23 mg/L), Bezoya (26 mg/L), la cántabra Solares (29 mg/L) o la leonesa Teleno (31 mg/L) son de las que menos residuo seco tienen. Si, por el otro lado, usted no tiene problemas de salud y quiere vitaminarse y mineralizarse, aquellas con más residuo seco son las ya citadas aguas de la Sierra de Cazorla.

 

¿Cuál se parece más al agua del grifo?

El cotejo de los análisis químicos de todas estas aguas comerciales permite resolver una duda que seguro tienen muchos de nuestros lectores: ¿Qué agua comercial se parece más al agua del grifo en sus valores analíticos? O, dicho de otro modo, ¿cómo puedo consumir un agua parecida a la que sale en mi cocina pero mucho más cara?

Las respuesta está en un agua que brota del manantial Angosto, en Caudete, Albacete, y que en el pasado empresas como DIA convirtieron en su marca blanca de agua mineral. Actualmente, ninguna de las marcas reconocidas por Aecosan emplean líquido de este manantial, cuyos niveles de calcio, sodio o magnesio hacen de su agua prácticamente un calco del promedio del agua del grifo española y, por tanto, un agua de culto.

A poca distancia de esta encontramos Fonteforte, muy parecida a la anterior —y por tanto al agua promedio—, salvo por una característica que la invalida como agua del grifo: es agua con gas.

 












 

 

 

 

 

 

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