Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies

ImásInformación
Lunes, 12 de marzo de 2018
DESDE MI LIBERTAD

Mujeres y pensionistas, en las calles

Guardar en Mis Noticias.

Primero salieron los pensionistas, luego las mujeres y ambos.Ante el éxito sin precedentes de la huelga feminista del pasado día 8 de marzo, con entre cinco y seis millones de personas en las calles españolas pidiendo la igualdad entre mujeres y hombres, los líderes de la derecha Rivera y Rajoy han dado un giro y se han apuntado a la ola. Al hacerlo, han dejado en laestacada a las mujeres de sus propios partidos, quienes estaban en la tesiscontraria a la convocatoria de la huelga. Como se diría en términos taurinos, les han hecho una larga cambiada.

 

En España solemos ser más papistas que el Papa, y eso es lo que ha pasado. Mujeres del PP con cargos institucionales, inclusos ministras, han demostrado ser más «rajoyistas» que el propio Rajoy, como él mismo se ha encargado de demostrar.Ha pasado del «no entremos en eso» a lucir un lazo violeta en la solapa el mismo día 8 y a manifestarque no se reconocía con lo declarado, «o no», por determinadas miembros de su partido. Pero cuando declaró en Valencia, guiñándosele el ojo izquierdo (su polígrafo),«Mi compromiso por seguir trabajando por la igualdad entre hombres y mujeres sin regatearun solo esfuerzo»,quizá esas mismas mujeres del PP entendieron que les daba la razón, o no.

 

Lo que ha quedado claro es que los gobernantes no pueden dejar de oír el clamor de la calle, que viene a confirmar la necesidad de aprobar las leyes de igualdad que los partidos de izquierdas ya han presentadoen el Congreso. Y lo que también ha quedado en evidencia es cómo las derechas ven (o más bien, no ven) la brecha salarial entre mujeres y hombres y la pérdida de poder adquisitivo de los pensionistas.Brechas que la gente les ha devuelto como un búmeran. En el Congreso tienen la oportunidad de enmendar lo que las encuestas no evidenciaban, pero que las concentraciones en toda España han confirmado. Mujeres y pensionistas seguirán y seguirán, como el conejito de las pilas. Cuanto más tarden en darse cuenta, peor les irá en las próximas urnas; aunque, al final, a lo mejor no es tan malo que no lo vean.

 

www.casimiropastor.blogspot.com

 

Acceda para comentar como usuario Acceda para comentar como usuario
¡Deje su comentario!
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Imás Información. • Política de PrivacidadMapa del sitio
© 2018 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress