Argamasilla de Calatrava ha acogido en la tarde de este jueves 5 de marzo la celebración de la VII Edición de los Premios Violeta, una convocatoria enmarcada dentro de las actividades conmemorativas del Día Internacional de las Mujeres, organizada conjuntamente por el Centro de la Mujer y la Concejalía de Igualdad del Ayuntamiento.

Este homenaje a mujeres cuya trayectoria personal, laboral y humana las ha convertido en referentes comarcales en igualdad, reunía a representantes sobre todo de la sociedad rabanera, así como a autoridades de los ámbitos regional y municipal, que encabezaban respectivamente la delegada provincial del Gobierno regional, Blanca Fernández y el alcalde anfitrión, Jesús Ruiz, así como sus homólogos de Aldea del Rey, Cándido Barba; Ballesteros de Calatrava, Juan Carlos Moraleda; y Cañada de Calatrava, Cristina Espadas.

En su intervención durante el acto, Ruiz Valle recordó que los Premios Violeta nacieron con el propósito de “reconocer el talento y el compromiso de aquellas mujeres que, con sus decisiones valientes, contribuyen a edificar una comarca más justa e igualitaria”.

El primer edil subrayó la capacidad del colectivo femenino para “sostener la vida y la comunidad”, enfatizando que, aunque la historia de los pueblos suele escribirse con nombres masculinos, en gran medida se ha hecho gracias “al trabajo invisible de las mujeres, tanto dentro como fuera del hogar”.

Jesús Ruiz, tuvo palabras de reconocimiento individual para cada una de las galardonadas, valorando su “espíritu de superación” frente a adversidades, su “vocación de servicio”, su “valentía” para emprender en el medio rural o en sectores tradicionalmente masculinizados, y su “labor indispensable” para preservar la cultura y las tradiciones.

Para concluir, el alcalde incidió en que la igualdad es una lucha constante y reafirmó el compromiso institucional de seguir trabajando para eliminar los techos de cristal, con el objetivo de que “ninguna mujer tenga que esforzarse el doble para alcanzar las mismas metas”, esperando que este tipo de galardones reivindicativos dejen de ser necesarios.

Premiadas

La entrega de los Premios Violeta 2026 se abrió con las distinciones comarcales. Mari Carmen Real Requena, de Ballesteros de Calatrava, fue reconocida por sus casi cuatro décadas como auxiliar de farmacia, bajo la impronta de su cercanía, trato humano y vocación de servicio, atributos muy patentes en los meses más duros de la pandemia, cuando se mantuvo en primera línea de atención vecinal pese a tener a familiares enfermos.

A continuación, fue turno para Aldea del Rey con Teresa Merino Morena, peluquera autónoma desde los 18 años, por cuanto a lo largo de casi cuarenta años su salón se ha erigido no solo en un negocio, sino en un espacio de encuentro y apoyo, representando el esfuerzo, la constancia y la dignidad del emprendimiento femenino en el medio rural.

Y Lola Romero Bernal, vecina de Cañada de Calatrava, quien a sus 80 años es recordada toda una precursora que desde joven despachó en la tienda del pueblo, fue una de las primeras mujeres conductoras de la zona en los años sesenta, aprendió a administrar inyecciones a domicilio y, posteriormente, regentó durante más de trece años una droguería en Ciudad Real, compaginando su espíritu trabajador con el cuidado familiar.

Acto seguido, se dio paso a las galardonadas de Argamasilla de Calatrava que, en categoría de implicación personal y profesional, reconocía a María Pilar Sánchez Ruedas, pues, pese a sufrir la amputación de una pierna a los dos años por un accidente, ha desarrollado una extensa y meritoria carrera laboral de 45 años en el Hospital Santa Bárbara de Puertollano y, demostrando una fortaleza excepcional, se recupera hoy día de un cáncer de mama.

Por su parte, en el ámbito empresarial, fue galardonada la veterinaria Carmen García Carrión que está al frente de la Clínica Veterinaria ‘San Antón’ desde 2017 y tiene una alta formación de posgrado, valorándose su rigurosa trayectoria, su experiencia en ganadería extensiva, su compromiso con el control ético de las colonias felinas urbanas mediante el método CER y su labor sanitaria junto a la Asociación de Apicultores de Ciudad Real.

El ámbito cultural el reconocimiento era compartido por Ana Escobar Claros y Carmen Mora Ruiz, ambas figuras imprescindibles en la preservación del folclore local. Escobar, a quien recogía el premio su hija por estar recientemente operada, fue pionera en el asociacionismo en estos ámbitos desde su juventud en Almodóvar del Campo, estando muy vinculada desde 1990 a la Agrupación Folklórica ‘San Isidro’, colectivo que presidió.

Y Carmen Mora, cantante de la misma agrupación desde sus inicios, fue homenajeada por su labor silenciosa e ininterrumpida durante 33 años al frente del vestuario del grupo, una dedicación que ya le valió en 2016 el título ‘Hortelano del Año’.

En el acto se reconoció también la capacidad emprendedora de Miriam Gómez Peralta, fundadora en 2012 del estudio Mímesis Interiorismo, arquitecta técnica y diseñadora de interiores, que ha traspasado fronteras ejecutando proyectos a nivel nacional e internacional y con notable visibilidad en redes sociales y en su canal de YouTube.

Finalmente, el Premio Violeta como referente en comunicación fue entregado a la periodista rabanera Cristina Medina Rodríguez. Licenciada en Periodismo, ha forjado prácticamente toda su carrera en la Radiotelevisión de Castilla-La Mancha, desde sus inicios como becaria en Puertollano cubriendo sucesos de impacto nacional, hasta su etapa en deportes y su actual labor como presentadora del informativo de noche.

Ejemplos todas ellas de, como también había referido en su intervención, la edil de Igualdad, Beatriz Serrano, otorgan el “verdadero significado del 8 de Marzo”, que definió como una fecha para evaluar los avances sociales conseguidos y recordar los retos pendientes, subrayando que el objetivo es “la igualdad plena” y no buscar privilegios.

Serrano hizo hincapié en metas fundamentales como la corresponsabilidad real en los cuidados, la brecha salarial, la representación equilibrada y la erradicación de la violencia y reivindicó la educación como “la herramienta más poderosa para asentar valores democráticos, de respeto y empatía” entre los más jóvenes.

Finalmente, la edil puso en valor el trabajo diario que se realiza desde el Centro de la Mujer de Argamasilla de Calatrava, con servicio itinerante en Aldea del Rey, Ballesteros y Cañada, agradeciendo expresamente a sus trabajadoras su labor en atención psicológica y jurídica, fomento de la autonomía económica y prevención de la desigualdad.

La emotiva carta de Aroha Bejarano a su abuela

A lo largo del acto, celebrado en el Centro Cultural, se procedió a la entrega del galardón correspondiente al concurso de fotografía, ilustración y redacción ‘Miradas que escriben: ¿Por qué ella?’, certamen impulsado por el Centro de la Mujer para visibilizar a aquellas mujeres que sirven de guía e inspiración en la vida cotidiana.

La ganadora de esta edición fue la rabanera Aroha Bejarano Carrasco, quien tuvo la oportunidad de subir al escenario para dar lectura a su obra, una emotiva carta dedicada a su abuela, una mujer viuda de 98 años que, rodeada hoy de hijos, nietos y bisnietos, sigue manteniendo sus arraigadas rutinas de la limpieza, cocinar y cuidar.

Un texto que sirve de homenaje a una generación de mujeres que aprendieron a callar para sobrevivir, trabajando la tierra y sosteniendo sus hogares siempre desde la sombra y la firmeza, cuya autora destaca la dignidad de este esfuerzo silencioso y la transmisión de principios a través de gestos cotidianos, como sus inimitables recetas.

El cierre del acto corrió a cargo de la delegada provincial Blanca Fernández, quien pedía a la juventud “que no tenga miedo y que se sume al maravilloso camino que supone luchar por la igualdad, que significa justicia para todos; y si no quieren hablar de feminismo y prefieren hablar de igualdad, bienvenidos sean al término igualdad con mayúsculas”.

El evento, presentado por la periodista de Radiotelevisión Castilla-La Mancha en la comarca, Ana Belén Henales, lo abrieron alumnas de cuarto de la ESO que cursan Artes Escénicas y Danza en el Instituto ‘Alonso Quijano’ que, dirigidas por sus profesoras, representaron la simbólica pieza ‘Sombrillas que laten al son de la vida’. Y a lo largo de la tarde, una integrante del colectivo Musicordae interpretó también distintas melodías.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *