La gran labor que está realizando para garantizar la comunicación e inclusión educativa y social de niños y jóvenes con discapacidad ha hecho merecedora a la Fundación Gema Canales este año del Premio Solidario “Viña Xétar Contigo” en la 21 edición de los Premios Nacionales “Vinos Ojos del Guadiana”, que se entregarán el próximo 17 de abril, gala en la que se reconocerá también al misionero local Magdaleno Jerez. Soprano Eventos de Villarrubia de los Ojos acogerá esta noche de gala.
El presidente de El Progreso, Jesús Julián Casanova, asegura que “el Premio Solidario ‘Viña Xétar Contigo’, nombre de nuestra Obra Social, busca visibilizar y colaborar con ONGs o asociaciones que trabajan con colectivos vulnerables, o ayudar a recaudar fondos para la investigación contra el cáncer y otras enfermedades”.
En este caso y por unanimidad, “en el Consejo Rector, decidimos otorgárselo a la Fundación Gema Canales, por la gran labor que están realizando al garantizar la inclusión educativa y social de niños y jóvenes con discapacidad, mediante la realización de actividades y proyectos que fomenten la igualdad de oportunidades, el respeto a la diversidad, así como facilitando instrumentos de comunicación, que permitan a cada individuo expresarse plenamente y conectarse con el mundo que les rodea, añade Casanova.
El Premio Local “Olirrubia” tiene también un fuerte matiz social, recayendo este año en Magdaleno Jerez, “por toda su trayectoria local, y su reconocida vocación de misionero, y de trabajo con la juventud católica y las hermandades, siendo un hombre adelantado a su tiempo en lo social con acciones dignas de reseñar en el mundo”, añade Casanova.
La Fundación Gema Canales –FGC- nace de una experiencia de vida, la de la castellanomanchega Gema Canales (Olías del Rey, Toledo), una historia que se escribe con mayúsculas. Gema tiene parálisis cerebral y con 6 años no tenía lenguaje oral, solo se comunicaba con un ligero movimiento de sus ojos para decir un sí y un no. Sus desafíos motores y de comunicación eran tan grandes que no tenía ninguna oportunidad real para avanzar en su colegio ni tampoco en su vida social, pues una persona que no se comunica está en mayor riesgo de padecer exclusión social y fracaso escolar. Un día apareció una profe ‘loca’, Sol Solís que propuso que Gema manejase sus ojos para algo más que para decir un sí y un no, realmente veía la posibilidad de manejar un lector ocular con sus ojos y así poder acceder a un comunicador llenito de pictogramas.
Entre los distintos fines que pretende la Fundación www.gemacanales.org , que preside Sol Solís, docente y directora en el título de Especialista en Comunicación Aumentativa y Alternativa Asistida con Tecnología (ECAAT) en la UCLM, está el Programa Altavoces, que forma, acompaña y empodera a usuarios, familia y profesionales en el proceso de enseñanza de la Comunicación Aumentativa y Alternativa. Su propósito es amplificar las voces de las personas usuarias de tecnología de apoyo, silenciadas por falta de comprensión, conocimiento o formación.
El programa concede becas de un año de duración 100% financiadas a familias de usuarios con necesidades complejas de comunicación. El objetivo es llegar al máximo de familias posible asegurando que nadie se quede fuera por no poder afrontar los costes que este tipo de programas supone, por el derecho a una comunicación plena.
Para aquellos usuarios que necesiten una enseñanza dirigida y muy individualizada, la FGC quiere contar con distintos tipos de becas que variarán dependiendo del sistema de comunicación y el tiempo que precise cada uno de ellos, basándonos en un estudio previo, que garantice su enseñanza y aprendizaje en nuestras instalaciones. Y también pretenden divulgar el sentido y el derecho de la CAA (comunicación aumentativa y alternativa) para nuestros niños y niñas, en todos los centros e instituciones posibles, tanto a nivel nacional e internacional, hasta conseguir nuestras propias instalaciones de referencia.
El objetivo de la Fundación Gema Canales es crear un lugar donde las familias encuentren un clima emocional seguro, donde siempre tengan un apoyo psicológico que les ayude a afrontar este proceso de aprendizaje para que nadie se quede en este mundo sin el derecho a hablar.
Magdaleno Jerez Ruiz (Villarrubia de los Ojos)
El villarrubiero Magdaleno Jerez Ruiz, de 78 años, lleva unos 35 años trabajando en la Diócesis de Ciudad Real en la formación y animación misionera con jóvenes de la provincia; y en Villarrubia de los Ojos, dando catequesis a jóvenes de confirmación durante aproximadamente veinticinco años. Las personas mayores del pueblo se acordarán bien del taller de Magdaleno, sobre todo cuando se les quedaba el tractor parado en plena vendimia o se les pinchaba la rueda gorda y no podían llevar las uvas a la cooperativa o cuando, a medianoche, “llamaban a mi casa porque el coche no les funcionaba y tenían que llevar de urgencia a un paciente a Ciudad Real, etc”, cuenta.
Colabora con el equipo de la delegación de misiones en Ciudad Real, y por supuesto en la Parroquia de Villarrubia, “haciendo lo que puedo y también soy socio de la cooperativa, a la que llevó todos los años las uvas y las aceitunas. En otros países le cuento a la gente que tenemos una de las cooperativas más importantes de Europa y la más antigua”. Para Magdaleno Jerez, que tiene 3 hijos y 2 nietos y colabora además con los jóvenes católicos y Hermandades villarrubieras, ha supuesto una sorpresa este Premio Local, por “hacer toda la vida lo que me gusta y me hace feliz”.
Desde su primera experiencia misionera, Magdaleno Jerez nunca dejó de tener presencia en la misión de Leticia Amazonas Colombia, directa o indirectamente, ya que con el hermano Juan, el amigo con el que compartió la primera vez la misión en Leticia, siempre mantuvo una estrecha colaboración hasta que falleció.
Como indica él mismo, “actualmente suelo irme los tres meses de invierno a convivir con las comunidades indígenas de la Amazonía colombiana, porque dicen que el viejo que pasa enero dura otro año entero y allá no hace frío, y no pillo la gripe, así que me ahorro la vacuna”. Y explica que una de las labores más importantes que hicieron los misioneros Capuchinos en Leticia, hoy puerta y capital de la Amazonía colombiana, fue fundar las primeras escuelas y un hospital; y los primeros profesores tenían que ser maestros del interior de Colombia o de otros países de ahí que yo en Leticia fuera también como el maestro Quiñones en los años setenta. Leticia contaba con población mayoritariamente indígena cuando yo estuve y la labor de los Capuchinos, y principalmente de mi amigo, fue la formación de indígenas a lo largo de toda su vida”.
Desde la primera vez que estuvo en Leticia hasta hoy, le une una gran amistad con todos los muchachos indigenas que “se fueron formando gracias a la intervención de este amigo mío misionero y a su apoyo, donde actualmente estamos trabajando con ellos la agricultura ecológica y sostenible y también compartiendo los conocimientos que tengo con ellos de mecánica y electricidad, desde bachilleres, estando hoy en estudios universitarios. Hay que tener en cuenta que Leticia está justo en medio de la selva amazónica y, por allá, los pueblos indígenas aún viven sin energía eléctrica y de forma primitiva, como han vivido siempre a lo largo de miles de años”.
Entre las experiencias vividas con más cariño, recuerda Magdaleno Jerez “los años vividos con mi esposa en el cuidado de aquellos niños en situaciones muy precarias, donde sin la ayuda de los misioneros alguno de ellos no hubiera sobrevivido, pues la alegría que se experimenta de hacer felices a los niños, y más a aquellos niños, es indescriptible y te marca para toda la vida; dudo mucho que los señores de la guerra que bombardean escuelas, hospitales y familias puedan haber experimentado la misma alegría que yo cuando ayudaba a que fueran felices los demás y sobre todo los niños”.
En estos Premios Nacionales se concederá también el Premio Cultural-Social “Vinos Ojos del Guadiana” y la Medalla de Honor de El Progreso, a la ICRDO La Mancha.
Patrocinadores. El acto lo organiza El Progreso, a través de su obra social Viña Xétar Contigo, con el compromiso y colaboración de una treintena de patrocinadores: Alvinesa y Globalcaja. También Agrovin y Biocor. Además de Carburos Metálicos, Enología Sánchez Migallón, Movialsa, Asigran, Despi, Centrifugación Alemana, Caixabank, Prominox, Oria, Antonio J. Montero Muñoz- Monterobots, Formac, Solagro, Parros, Enartis, PHI Procesos Alimentarios, Extractora Ecológica de Mora. Y Hormigones Malmasca, Electricidad Medina, FRICAL, Imatec, Pesanse, Embalajes Manchegos, Estructuras Gregorio Fernández, Metal Redondo, Graficas Tomelloso y Construcciones Jorge.
El Progreso (1917), Placa al Mérito Regional en Castilla-La Mancha desde 2017 y primer Premio a la Sostenibilidad Social de Cooperativas Agroalimentarias de CLM (2022), la integranunos 2.300 agricultores, siendo la cooperativa oleovinícola más antigua de España de actividad ininterrumpida. Esta entidad realiza además una gran labor social de Responsabilidad Social Corporativa, y de claro apoyo a ongs, a la investigación contra el cáncer, al deporte femenino, etc.
El Progreso es además una de las principales productoras y exportadoras de Europa. Comercializa más de 20 marcas de vino, acogidas a las Denominaciones DO La Mancha e IGP Tierra de Castilla, espumosos con y sin alcohol, mostos fermentados de baja graduación y desalcoholizados 0.0. Del mismo modo, elabora AOVE (aceite de oliva virgen extra) de marca Olirrubia, Cosecha Temprana, Medianiles (ecológico), y Algaraba, ecológico del grupo Vidabol. Esta cooperativa certifica AOVEs cornicabra de DOP Aceite Montes de Toledo. Y está integrada en las cooperativas de 2º grado, Vidasol y Vidabol, para comercializar vinos y aceites de oliva virgen.
