Cuco García Alcázar, Francisco Callejas Sánchez y Rosa Villarroel González-Elipe recibieron el pasado domingo este reconocimiento municipal
Uno de los actos más entrañables de las fiestas patronales tuvo lugar el pasado domingo en el Castillo de Pilas Bonas, con la ceremonia de entrega de los reconocimientos ‘Manzanareños Ausentes 2026’. La gala, conducida por José Miguel Martín Guijarro, distinguió a tres personas con una “intachable trayectoria vital”, que han mantenido un estrecho vínculo con su localidad natal: la gestora sanitaria y artista Cuco García Alcázar, el sacerdote y docente Francisco Callejas Sánchez y la física nuclear Rosa Villarroel González-Elipe.
El Castillo de Pilas Bonas volvió a ser escenario de un simbólico acto enfocado a estrechar lazos con aquellos hijos e hijas de Manzanares que desarrollan su vida lejos de la ciudad. El acto de ‘Manzanareños Ausentes 2026’, presentado por el actor local José Miguel Martín Guijarro, distinguió, en primer lugar, a Custodia “Cuco” García Alcázar. Nacida en 1961 y elegida Zagala Mayor de la feria de Manzanares en 1979, desarrolló una extensa trayectoria en el ámbito de la gestión hospitalaria, iniciada en el Hospital Virgen de Altagracia junto a su padre, Don Emiliano, y continuada en Ciudad Real hasta su jubilación. Madre de cinco hijos y abuela, compaginó su labor en la sanidad pública con la práctica de diversas modalidades deportivas, la música, la pintura e iniciativas solidarias. Tras recibir el galardón, la homenajeada recordó con emoción su infancia en el barrio de San Antón, su etapa en el colegio San José y los valores de constancia y humanidad transmitidos por sus padres, destacando el arraigo que siempre le ha unido a su tierra. “Yo soy lo que soy gracias a Manzanares, gracias a mi familia y al cariño de todos”, aseveró.
A continuación, recibía esta distinción el sacerdote, doctor en Filosofía y docente Francisco Callejas Sánchez. Nacido en 1978 y educado también en el colegio San José, descubrió su vocación en la parroquia de la Asunción antes de iniciar sus estudios eclesiásticos en Albacete y continuarlos en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, siendo el primer alumno procedente de Manzanares. Ordenado sacerdote en 2003, ha desarrollado su labor pastoral en la provincia de Albacete, además de cumplir dos décadas en la enseñanza universitaria y secundaria. En sus palabras de agradecimiento, en las que también tuvo muy presente al patrón de Manzanares, dedicó el reconocimiento a sus padres, ya fallecidos. Callejas subrayó “el sentimiento de paz” que siempre le reconforta al regresar a su pueblo, afirmando que en sus años de docencia y labor pastoral ha situado con orgullo a Manzanares en el mapa.
El tercer y último homenaje de la mañana fue para Rosa Villarroel González-Elipe, nacida en 1953 en Manzanares y trasladada a Madrid a los 14 años para completar el bachillerato. Licenciada en Ciencias Físicas por la Universidad Complutense, desempeñó tareas en física médica, docencia y en el Ministerio de Sanidad, ingresando en 1982 en el Consejo de Seguridad Nuclear, donde consolidó su trayectoria profesional en protección radiológica. La reconocida, que resaltó la visión igualitaria de su padre, quien promovió la misma formación universitaria para sus hijos e hijas, relató cómo en los últimos años las redes sociales le han permitido estrechar nuevamente los lazos con su localidad natal. Durante su discurso, leyó unas líneas dirigidas a “aquella niña que un día salió de Manzanares”, concluyendo que “se puede vivir casi toda una vida lejos de un lugar y seguir siendo de allí; uno puede marcharse de su pueblo sin marcharse del todo”.
En la clausura de la gala, el alcalde,que encabezó la representación municipal, felicitó a los tres galardonados por su “intachable trayectoria vital” y por defender con orgullo el nombre de Manzanares. Julián Nieva realizó una reflexión sobre los procesos migratorios, recordando que desplazarse en busca de nuevas oportunidades es una “realidad compartida”. Durante su discurso, el primer edil enfatizó el valor de la identidad y el respeto a la diversidad, como pilares para seguir construyendo el futuro de la ciudad “desde la unidad y el orgullo colectivo”.
El acompañamiento musical de la ceremonia corrió a cargo del Dúo Cantábile, integrado por el guitarrista y profesor superior Adrián Fernández Arcediano y la violonchelista y profesora superior Ana María Gómez Peinado. A lo largo del acto, la formación interpretó una selección de arreglos originales y versiones de piezas reconocidas como Bohemian Rhapsody, Memorias de África, My Way y, como cierre de la gala, el tema Die with a Smile de Lady Gaga y Bruno Mars.
