Las Ferias y Fiestas patronales de Miguelturra tuvieron entre sus ultimas grandes citas deportivas la celebración de la tercera edición del Torneo y Concentración de Datchball Playa. El evento, disputado el pasado viernes 18 de septiembre, estuvo impulsado por el AMPA «El Terrero» del CEIP Clara Campoamor de Miguelturra en colaboración con el área de Deportes del Ayuntamiento.

La cita congregó a más de 120 chicos y chicas en una modalidad que gana cada año más adeptos en la localidad. Además del alumnado y deportistas locales, el torneo contó con una notable representación foránea, destacando la participación de equipos de Ciudad Real y de hasta cuatro conjuntos procedentes de Valdemoro (Madrid), elevando el nivel de la competición.

El concejal de Deportes, Emiliano Domínguez, puso en valor el crecimiento que está experimentando esta disciplina en el municipio al señalar que se trata de un deporte que en la localidad «se está convirtiendo en costumbre y tradición gracias al empuje del AMPA El Terrero y del colegio Clara Campoamor». En este sentido, añadió que «a base de pico y pala y mucho trabajo, se está consolidando con fuerza».

Asimismo, Domínguez remarcó que el Datchball miguelturreño cuenta con un gran nivel competitivo al estar vinculado a la Federación Aragonesa de Datchball, compitiendo de tú a tú con clubes de categoría nacional como los de Valdemoro. No obstante, quiso recalcar que el verdadero espíritu del encuentro va más allá del marcador, afirmando que «son jornadas fundamentalmente de convivencia donde lo que verdaderamente se premia y se busca es compartir y disfrutar del deporte por encima de los resultados».

Un ejemplo de juego limpio y respeto dentro y fuera del campo

Uno de los aspectos más destacados por el responsable municipal de Deportes fue el estricto código ético que caracteriza al datchball. Según explicó el concejal, en esta disciplina «se vive el juego limpio y el fair play de una manera muy especial, valorándose tanto dentro como fuera de la pista». Domínguez celebró que, frente a las malas costumbres de otros deportes donde se protesta a los colegiados o a los rivales, en este torneo «esas actitudes se penalizan incluso en la grada, haciendo que los padres, madres y familiares sean parte activa de ese respeto».

Para concluir, el concejal subrayó la función formativa de la actividad física en edades escolares e incidió en que «el compañerismo, el trabajo en equipo y el respeto riguroso a las normas son una enseñanza fundamental para la vida, ya que el deporte debe ser eminentemente educativo y transmitir rutinas y valores positivos que los jóvenes mantendrán en su futuro».

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