El secretario general de UPA Castilla-La Mancha, Julián Morcillo, ha advertido de que el campo atraviesa la época del año en la que se consume cerca del 40 por ciento del gasóleo que se gasta en las explotaciones durante todo el año. Ha señalado que, desde el inicio de la guerra, el precio del gasóleo B ha pasado de 0,93 a más de 1,68 euros, un «récord histórico», y que el abono ronda ya los 1,05 euros el kilo.
«Muchos de nuestros agricultores se están planteando muy seriamente sacar los tractores para labrar y empezar la campaña de siembra», ha afirmado Morcillo, quien ha avisado de que, de no haber respuesta, muchas explotaciones se plantean directamente no producir, algo que ha calificado de «última opción» en una región donde el sector agrario es el principal motor económico.
PIDEN A LA JUNTA AYUDAS PARA APICULTORES Y JÓVENES
Morcillo ha reclamado a la Consejería de Agricultura de Castilla-La Mancha que complemente las ayudas estatales y ha pedido además medidas específicas para los apicultores trashumantes, cuyo principal gasto es el carburante y que, según ha dicho, no han recibido ayuda de la administración en los últimos años.
También ha reclamado atender a los cerca de 1.000 jóvenes que se han incorporado al campo en las últimas convocatorias de la región y que han quedado excluidos de la actual ayuda por los fertilizantes.
«LOS GANADORES SON LAS PETROLERAS»
El presidente de UPA-UCE Extremadura, Ignacio Huertas, ha denunciado que, mientras agricultores y ganaderos acumulan pérdidas porque no pueden trasladar los costes a unos precios que ya calificó «de ruina», hay «ganadores» en esta crisis: las petroleras, a las que ha acusado de especular y de manipular el mercado.
Huertas ha recordado que la urea ha subido un 60 por ciento en lo que va de año y el gasóleo un 48 por ciento. Ha apuntado que, tras desatarse la guerra el 28 de febrero, el gasóleo agrícola subió un 24 por ciento en una semana y un 42 por ciento al cabo de un mes, pese a que, según ha dicho, se aseguraba que había reservas para seis meses compradas a precios anteriores al conflicto.
Por ello, ha pedido a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) que intervenga y al Gobierno central que adopte nuevas medidas, como rebajar el IVA del gasóleo agrícola del 21 al 11 por ciento o aplicar reducciones fiscales en la declaración de la renta. Ha reconocido que las ayudas aprobadas son positivas, pero ha insistido en que son insuficientes.
EXIGEN A LAS CCAA IGUALAR LA APORTACIÓN DEL ESTADO
Huertas ha señalado asimismo como «ganadoras» a las comunidades autónomas, que, a su juicio, se llevan el 61 por ciento de los impuestos del gasóleo agrícola y «no han puesto ni un solo euro» en medidas para el sector. UPA reclama que cada comunidad publique en su diario oficial ayudas equivalentes a las del Estado en su territorio: 40 millones de euros en Extremadura, 47 en Castilla-La Mancha y 122 en Andalucía, en el caso de las ayudas a los fertilizantes.
IMPUESTO A LOS BENEFICIOS DE LAS PETROLERAS
Los dirigentes de UPA han coincidido en reclamar un impuesto especial sobre los beneficios extraordinarios de las grandes petroleras, cuya recaudación se destine a los sectores más afectados. Morcillo ha apuntado que estas empresas ganaron 10.000 millones de euros el año pasado y que este año superarán los 20.000 millones.
Por su parte, el secretario general de UPA Andalucía, Jesús Cózar, ha afirmado que en el primer semestre de 2026 las petroleras ya han ganado lo mismo que en todo 2025. Ha reclamado ayudas coyunturales, pero también medidas estructurales, y ha advertido de que, de continuar esta situación, se pone en riesgo la seguridad y la soberanía alimentaria en España y en Europa.
Cózar ha situado el origen de la crisis en los conflictos bélicos y las estrategias geopolíticas, y ha responsabilizado a los gobiernos de Estados Unidos e Israel de la paralización del estrecho de Ormuz. No ha descartado, por ello, una manifestación ante la embajada estadounidense en Madrid.
Preguntado por el calendario de movilizaciones, Cózar ha explicado que la convocatoria de elecciones generales ha frenado por ahora las protestas, ya que la organización no realiza actos en periodo de campaña. UPA retomará las movilizaciones, «igual de contundentes si cabe o más», una vez pasados los comicios del 29 de noviembre.
