El presidente de la Diputación de Ciudad Real, Miguel Ángel Valverde, ha anunciado hoy que el legado fotográfico de Manuel Herrera Piña, integrado por unas 350.000 fotografías que documentan la historia contemporánea de Ciudad Real y su provincia desde mediados del siglo XX, estará a disposición de la ciudadanía, investigadores, instituciones y entidades interesadas en conocer y estudiar la evolución de nuestro territorio y su historia.

Valverde ha realizado este anuncio durante el acto de entrega oficial del archivo del fallecido fotoperiodista, que ha tenido lugar en las dependencias del Archivo Provincial de la Diputación, donde quedará custodiado tras su adquisición por parte de la institución provincial por un importe de 120.000 euros.

Ha subrayado la trascendencia de que este extenso fondo documental pase a formar parte del patrimonio público y ha expresado su voluntad de que no permanezca únicamente almacenado, sino que pueda consultarse, estudiarse y difundirse a través de exposiciones, investigaciones y otras iniciativas culturales que permitan descubrir la historia, las costumbres, los paisajes y las transformaciones experimentadas por la provincia durante las últimas décadas.

La entrega, que culmina el proceso iniciado con la firma del contrato de adquisición el pasado 14 de octubre, ha contado con la presencia del vicepresidente responsable del Área de Organización Interna, Adrián Fernández Herguido, y de la vicepresidenta primera y responsable del Área de Impulso Sociocultural y Turístico, María Jesús Pelayo, cuyas respectivas áreas han intervenido en la tramitación administrativa y patrimonial de la operación. También han asistido el secretario general de la Diputación, Luis de Juan; el interventor de la institución, David Rodríguez; y representantes técnicos de los servicios de Cultura y de Contratación y Compras.

En representación de la familia Herrera Piña han estado presentes los hijos del fotógrafo, María Luisa, Juan Antonio y Manuel Herrera Núñez, que han hecho entrega del conjunto documental, compuesto por fotografías, diapositivas, carretes y negativos originales, cuyo contenido constituye un testimonio excepcional de la vida política, social, cultural y cotidiana de Ciudad Real y sus municipios.

Valverde ha calificado la jornada como un día importante para la provincia y para la propia Diputación, al considerar que la incorporación de este archivo supone recuperar para el conjunto de la sociedad una parte fundamental de su memoria gráfica. Ha agradecido expresamente la generosidad de la familia, tanto de los hijos como de la viuda del fotógrafo, Antonia Núñez Gómez, por haber favorecido que el trabajo desarrollado por Herrera Piña durante décadas pueda conservarse como patrimonio colectivo.

Ha recordado que, desde el momento en que se planteó la posibilidad de adquirir el archivo, la institución provincial mostró su determinación de hacerlo posible, consciente de su importancia para el conocimiento de la historia reciente de Ciudad Real. Y ha explicado que el legado no se limita a las fotografías que ilustraron las noticias publicadas en los medios de comunicación para los que trabajó Herrera Piña, sino que incluye una cantidad considerable de imágenes inéditas que el profesional realizó durante sus desplazamientos y coberturas informativas.

En este sentido, ha incidido en que una de las mayores riquezas de la colección reside precisamente en las fotografías que captan lo que sucedía alrededor de los acontecimientos principales. Escenarios urbanos, edificios, calles, paisajes, celebraciones populares y escenas de la vida cotidiana que, con el paso del tiempo, han adquirido un valor documental que en muchos casos supera incluso el interés informativo que motivó inicialmente la imagen.

Valverde ha señalado que una fotografía puede revelar, décadas después, aspectos del contexto histórico, social o urbanístico que en el momento de su realización pasaron inadvertidos. Por ello, ha considerado que el archivo permitirá reconstruir y comprender mejor la evolución de los municipios, sus tradiciones, sus acontecimientos y los cambios experimentados por la sociedad provincial desde los años cincuenta.

El presidente de la institución provincial ha hecho referencia a la diversidad temática del fondo, en el que se encuentran imágenes de acontecimientos políticos, festejos populares, celebraciones taurinas, transformaciones urbanas y numerosos episodios de la vida provincial. Una amplitud de contenidos que, a su juicio, convierte la colección en una fuente de consulta de extraordinaria importancia para historiadores, investigadores y ciudadanos interesados en conocer cómo era la provincia y cómo ha evolucionado hasta nuestros días.

Asimismo, ha puesto de manifiesto que el valor de este patrimonio no puede medirse exclusivamente en términos económicos, puesto que muchas de las fotografías poseen una relevancia histórica, sentimental y etnográfica difícil de cuantificar. Ha añadido que imágenes que hoy pueden parecer secundarias adquirirán probablemente una mayor importancia en el futuro, cuando nuevas generaciones recurran a ellas para estudiar aspectos de la realidad provincial que todavía no han sido suficientemente investigados.

Uno de los principales compromisos expresados por Valverde durante el acto ha sido el de facilitar el acceso público al legado, de manera que pueda convertirse en una herramienta de conocimiento y divulgación de la historia de Ciudad Real y su provincia. Y ha confirmado, tras consultar con los responsables técnicos presentes, que existe la posibilidad de habilitar la consulta de las fotografías digitalizadas, aunque los mecanismos concretos de acceso y las garantías necesarias para su utilización deberán articularse desde los servicios competentes de la institución.

Por otro lado, ha defendido que el objetivo no es únicamente garantizar la conservación física de los originales, sino conseguir que las imágenes puedan llegar al mayor número posible de personas y sirvan para desarrollar investigaciones, publicaciones, exposiciones y proyectos relacionados con la historia y la identidad provincial.

En este contexto, ha recordado la exposición fotográfica vinculada a la reapertura de la Plaza de Toros de Ciudad Real como ejemplo de las posibilidades que ofrece el trabajo de Herrera Piña para recuperar acontecimientos y escenarios del pasado. Su intención es que iniciativas de estas características tengan continuidad y puedan extenderse a otros ámbitos y municipios, tanto mediante propuestas impulsadas directamente por la Diputación como a través de colaboraciones con entidades e investigadores interesados. Ha precisado, no obstante, que estas actuaciones deberán desarrollarse bajo la supervisión del Servicio de Patrimonio y mediante los correspondientes acuerdos que garanticen la adecuada utilización y conservación del material.

Además, ha insistido en que la difusión del archivo responde a una de las principales aspiraciones expresadas por la familia durante las negociaciones, que ha situado el interés por preservar y dar a conocer la obra del fotógrafo por encima de la contraprestación económica de la adquisición.

Un complejo procedimiento administrativo

Por su parte, el vicepresidente de Organización Interna, Adrián Fernández Herguido, ha explicado las dificultades administrativas que ha sido necesario resolver para materializar la compra de un patrimonio de estas características, integrado miles de documentos gráficos y soportes originales cuya transmisión no podía abordarse mediante los procedimientos habituales de adquisición de bienes.

Fernández ha señalado que se trataba de un expediente especialmente complejo por la propia naturaleza del legado, ya que no existían escrituras de propiedad equiparables a las de otros bienes patrimoniales. Esta circunstancia ha exigido un trabajo de coordinación entre diferentes servicios de la Diputación para encontrar el encaje jurídico y administrativo que permitiera formalizar la adquisición con todas las garantías.

Así, ha agradecido la colaboración de los responsables y técnicos de las áreas de Cultura, Contratación y Compras, Secretaría General e Intervención, así como del personal que ha participado en la tramitación. Ha reconocido expresamente el trabajo de los responsables de los servicios implicados, entre ellos Prado Rodado, jefa de servicio de Cultura; Antonio Arenas, jefe de Contratación y Compras; y Paco Adánez, responsable del Archivo Provincial, donde permanecerá depositado el fondo documental.

También ha tenido palabras de reconocimiento para el personal de su área que ha colaborado en el desarrollo del expediente y para la familia Herrera Piña, especialmente por la comprensión y paciencia demostradas durante un proceso que ha atravesado diferentes dificultades administrativas.

Fernández ha recordado las numerosas conversaciones mantenidas con los familiares, en particular con Manuel Herrera hijo, y ha reconocido que hubo momentos en los que la complejidad del procedimiento hizo difícil avanzar al ritmo deseado. No obstante, ha valorado la disposición de todas las partes para superar los obstáculos y alcanzar un acuerdo que permite incorporar definitivamente este patrimonio a la Diputación.

Asimismo, ha agradecido al presidente de la institución provincial la confianza depositada en su área para asumir la tramitación del expediente y su determinación para conseguir que el legado permaneciera en la provincia y pudiera ponerse al servicio del interés general.

La familia prioriza la conservación y difusión de la obra sobre su valor económico

En nombre de la familia, Manuel Herrera Núñez, hijo del fotógrafo, ha expresado su agradecimiento a la Diputación por el interés mostrado desde el primer momento en adquirir y preservar el archivo de su padre. Ha comentado que el acuerdo económico se alcanzó con rapidez porque la principal preocupación de los familiares no era obtener una determinada cantidad por la venta, sino garantizar que el conjunto de fotografías se conservara adecuadamente y, sobre todo, que pudiera ser conocido y disfrutado por la sociedad.

Herrera Núñez ha señalado que la familia tenía la aspiración fundamental de asegurar la conservación del archivo y conseguir que la obra de su padre tuviera la difusión que merece. En este sentido, ha considerado que la Diputación constituye el destino adecuado para un fondo documental que pertenece, por su contenido y significado, a la historia gráfica de toda la provincia.

El hijo del fotoperiodista ha recordado especialmente el valor de las imágenes correspondientes a las décadas de los setenta y ochenta, que reflejan numerosos acontecimientos y aspectos de la realidad provincial, y ha expresado su deseo de que la ciudadanía pueda acceder a ellas, conocerlas y disfrutar de un trabajo desarrollado durante toda una vida profesional.

La entrega del legado supone, de este modo, la culminación de un proceso de colaboración entre la familia y la Diputación de Ciudad Real que permitirá conservar reunido un archivo de extraordinarias dimensiones y garantizar su permanencia en Ciudad Real.

Con la incorporación de las aproximadamente 350.000 imágenes de Manuel Herrera Piña, la Diputación Provincial amplía su patrimonio documental con una colección que constituye una referencia para el estudio de la historia contemporánea de la provincia, la evolución de los municipios, las tradiciones y la identidad cultural y social del territorio ciudadrealeño.

Un legado que deja de pertenecer al ámbito privado para integrarse en el patrimonio público y que, como ha expresado Valverde, adquiere una dimensión que trasciende su valor presente, al ofrecer a las generaciones futuras la posibilidad de conocer, a través de las imágenes, cómo era Ciudad Real, cómo vivían sus habitantes y cómo se ha transformado la provincia a lo largo de más de medio siglo.

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