Asociación Cultural Portus Planus.- Las aguaderas son, básicamente, un armazón hecho con esparto y otros materiales como madera, en nuestro entorno las más utilizadas fueron las de esparto, una fibra vegetal muy resistente.

Las aguaderas tienen varios huecos o departamentos, cuatro normalmente, para colocar la carga.

Se colocan a lomos de un animal, asnos (burros) y mulas principalmente, van sobre la albarda y esta sobre una manta para proteger a la bestia de roces y otros males.

Las cargas a transportar eran variadas, la más frecuente el agua, la que le da el nombre de aguaderas. También se transportaban leña, melones, sandias, aceitunas, grano, piedras y más productos del campo.

Era frecuente que el arriero, así se conocía a los que se dedicaban al transporte de algunos productos, llevara varios animales, que caminaban en hilera

Era muy comentado que un arriero que llevaba cinco burros, el iba montado en el último, los contaba diciendo uno, dos, tres y cuatro, un burro me falta.

Al conjunto de burros se les llamaba recua o reata.

Era muy importante que la carga estuviera equilibrada en los dos lados, para evitar que se cayera y también para que el animal no se desequilibrara.

En el caso del agua, se colocaban cuatro cántaros en los huecos y a veces el aguador llevaba otro entre las piernas. El agua la cogían de las fuentes públicas y de manantiales, recuerdo una fuente en la plaza de la Mancha.

Lo normal era pagar un precio por envase, había una persona encargada de controlar el negocio, se pagaba con unas tarjetas que tenían cupones en los bordes. Además de los burreros, muchas personas iban andando, principalmente mujeres. Lo normal es que cada una llevara dos cántaros, pero las había que llevaban tres, uno en cada cadera y otro en la cabeza en la que colocaban una almohadilla para protegerse, con en el cántaro de la cabeza había que tener arte para conseguir el equilibrio y no todas las mujeres lo conseguían.

En la mayoría de las casas las familias llevaban el agua que necesitaban, pero como en cualquier servicio, las familias que se lo podían permitir, requerían los servicios de un aguador con su bestia. Los aguadores ganaban así un dinero, se puede decir que ser aguador era un oficio como tantos otros.

En otros ámbitos, los burros y mulos eran los únicos animales que podían mover mercancías por caminos estrechos y escarpados que en muchas ocasiones estaban cubiertos de nieve, por eso estos caminos se conocían como caminos de herradura.

Parecidas a las aguaderas son los serones, estos tienen solo dos huecos, en nuestra zona se utilizaban mucho para piedras y carbón.

En el carbón, con asnos se repartía este a los domicilios, entre ellos a los de los mineros a los que las empresas daban una cantidad mensual.

En el caso de las piedras, destaca el hecho de que el descantado de los terrenos donde se instaló la Empresa Nacional Calvo Sotelo, se hizo con burros y utilizando serones. Las recuas las llevaban muchachos normalmente, en la salida había un empleado de la empresa que apuntaba las cargas que salían para luego realizar los pagos y según contaban los mayores, algunas trampillas se hacían.

Por este trabajo algunos pidieron que se hiciera un monumento al burro.

Estas son las aguaderas que tenemos en nuestro museo, os animamos a verlas y al tiempo ver todo el contenido del museo que tiene su encanto.

Pablo M

Por Pablo M

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