Félix Canal. Portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Puertollano.- Sinceramente creo que el pleno de abril del ayuntamiento de Puertollano no merece ser calificado ni considerado como ordinario. En realidad, hay que reconocer que ha sido un pleno extraordinario; uno que se ha alejado de lo habitual y que en sus escasos siete minutos de duración ha reflejado a la perfección lo que viene pasando desde diciembre la última semana de cada mes.
Que no se engañen ni el alcalde ni su equipo de gobierno, que por desgracia aquí no puede aplicarse aquello de “lo bueno, si breve, dos veces bueno” que escribió Baltasar Gracián.
En efecto son ya cinco los meses en que la parte resolutiva del pleno, aquella en la cual se debaten y se votan los asuntos más importantes de nuestra ciudad viene casi vacía de contenido, amén de carecer este de sustancia política y tener que ser considerado objetivamente como de mero trámite.
Y, ojo a lo que acabamos de decir: cinco meses seguidos de asuntos de mero trámite implica que de los treinta y cinco meses que llevamos de legislatura un séptimo de la misma (casi el 15% de su duración hasta la fecha) se está desarrollando con asuntos que pueden calificarse de pleno derecho como de perfil bajo.
Centrémonos en el pleno de los siete minutos: dos asuntos conformaban la parte resolutiva. Comparen con las fotos en que ha salido el señor alcalde en lo que llevamos de mes de abril. La costumbre se está convirtiendo en ley y primer edil y escolta de concejales de turno protagonizan más instantáneas en un fin de semana que asuntos se llevan a los plenos del consistorio.
Los vídeos en redes sociales de la máquina limpiando con agua a presión se suceden al más puro estilo del “día de la marmota” o los anuncios de la teletienda y la web municipal alcanza la ebullición tratando de cobijar todo lo que hacen el señor alcalde y su equipo de gobierno. Pero hay que dejar algo claro: el gobierno hace lo que tiene que hacer: gobernar, que para eso cobra. Gestionar, que les gusta decir a ellos. Pero gestionar es sólo una parte del trabajo del gobierno.
Cuando el barón de Montesquieu enunció su separación de poderes: ejecutivo, legislativo y judicial ya se veía venir. El ejecutivo (equipo de gobierno) debe desarrollar las leyes, a saber: el presupuesto, las ordenanzas, la aplicación de tasas, la seguridad, la limpieza, los festejos… pero muchas de esas leyes (y no digamos ya el presupuesto) tienen que ser aprobadas por el legislativo municipal (el pleno). Las declaraciones del alcalde referentes a que muchas decisiones se toman en la junta de gobierno, aparte de obvias (la junta de gobierno local llega hasta dónde puede llegar) pueden ser un arma de doble filo: ¿si fuese posible preferiría el señor alcalde gobernar por “real decreto” en la junta de gobierno en lugar de debatir en el pleno? Claro que no, hay asuntos de junta de gobierno y otros de pleno, por muchos temas que se traten en las juntas de gobierno eso no justifica que se presenten órdenes del día de plenos raquíticos y carentes de contenido durante cinco meses seguidos. Al César lo que es del César. Y además la distribución de competencias entre junta de gobierno y pleno existe desde el inicio de la legislatura pero es ahora cuando se trata de argumentar que es la causa de esos plenos de escaso contenido, tratando de hacer ver aquello de con pleno o sin pleno aquí sólo trabajamos mis concejales y yo.
Finalmente me gustaría señalar algo del pleno de hoy: el alcalde ha anunciado que era el primero que se iba a retransmitir en lengua de signos, decisión que alabo y comparto, para así “contribuir a que la ciudadanía pueda acceder a la información y debates del pleno municipal desde sus propios hogares” puede leerse en la web municipal. Pero quiero recordar algo que ya he repetido a este respecto: no poder ver el pleno en la televisión porque no se retransmite impide a muchas personas mayores o que no saben manejar dispositivos informáticos acceder a esa misma información y crea una brecha que se evitaría fácilmente volviendo a retransmitir los plenos.
Aunque eso sí, esperemos que sean plenos que reflejen la actividad política de la ciudad y no lo que ha reflejado el de los siete minutos.
