Estimado alcalde:
Sabes que te profeso gran respeto personal y ahora también como regidor de nuestra ciudad, no en vano lo eres de todos los ciudadanos independientemente de las ideologías.
Esta misiva es producto de una profunda reflexión derivada de las declaraciones que efectuaste ante los medios de comunicación explicando tu gestión de los tres primeros años de legislatura y la situación económica del municipio. En un momento de dicha intervención te preguntas: “¿qué pasaba antes con el dinero que llegaba al ayuntamiento?, ¿dónde iba ese dinero?… en los cuatro años de la anterior legislatura ¿qué se hacía con los presupuestos y donde iba ese dinero?”.
De sobra es conocida mi desvinculación de la política activa, por iniciativa propia no porque no haya interés de terceros, pero sí puedo decir que en el periodo que indicas (2019-2023) yo era el concejal de Economía y Hacienda (hasta noviembre 2022) de ahí que puedo facilitarte, por si fuera de tu interés, algunas pistas al respecto. No obstante, los datos están publicados por este Ayuntamiento.
No puedo por menos manifestar que tuviste acierto en la designación de un gran concejal y gestor, Andrés Gómes Blanco, al que me une sincera amistad de más de medio siglo, sin que ello sea óbice para emitir opinión positiva sobre su labor de manera objetiva.
Pero paso a facilitarte, como digo, algún que otro dato:
- La situación económica que nos encontramos en el equipo de la anterior legislatura poco tiene que ver con la que os habéis encontrado hace tres años. Nos vimos inmersos en un Plan de Ajuste desde hacía varios años, es decir, estábamos intervenidos por la Hacienda Pública. Teníamos las manos atadas. De dónde venía la deuda lo puedo imaginar, pero ahora mismo no es tema de debate, solo quiero poner de manifiesto la gestión económica de nuestro equipo para hacer frente a la firme realidad, independiente de su procedencia, pues no se puede permanecer instalados en la inacción llorando por las esquinas. De ese durísimo Plan de Ajuste, salimos en el mes de agosto de 2022, un año antes de su vencimiento aprobado por el Ministerio de Hacienda. Eso solo se consigue con el debido rigor presupuestario, no es producto de la casualidad o premio en tómbola ferial. Hablo de unos 7,5 millones de euros, si la memoria no me traiciona. Consecuencias:
- a) Supuso un ahorro para el erario municipal de más de 300.000 euros en concepto de intereses. Para el ejercicio 2023 ya no tendríais que aplicar ninguna partida de este tipo. Mayor disponibilidad en las arcas municipales y podíais destinar la cuota de amortización anual que ya no era exigible a otros “menesteres”.
- b) Libertad para poder contratar personal y realizar inversiones que hasta esa fecha no podían llevarse a cabo. Aumentar la partida destinada a Planes de Empleo o rehabilitar las dependencias municipales de la calle Gran Capitán como fue el caso. Cuando estás intervenido el margen de maniobra no es el que te gustaría, sino el que te imponen las circunstancias. Así que, ideas de inversión, rehabilitación de edificios (el teatro de Repsol se tuvo en serio estudio), matadero municipal, etc. siempre estuvo sobre la mesa.
- Reducción de la deuda con entidades de crédito (bancos) en 34 millones de euros en la legislatura motivo de exposición.
- La deuda viva al inicio de la legislatura (junio 2019) estaba situada en 53 millones de euros, habiéndose reducido a 32 millones hasta junio 2023.
- Pago por importe de algo más de 2 millones por sentencias judiciales. Heredada, sí, pero no por ello exenta de pago y repercusión en la caja municipal.
- Saldo de caja (fondos líquidos) en junio 2023, momento de toma de posesión del nuevo equipo de gobierno se sitúa en la cantidad de 7,4 millones de euros, con un periodo medio de pago a proveedores de 22,4 días. El menor periodo en muchos años.
A “grosso modo”, pues no tengo el detalle de todas las operaciones ya que como bien sabes en el mes de noviembre de 2022 se produjo mi salida de forma voluntaria del equipo de gobierno y, por tanto, cesando en todos mis cargos, obligaciones y responsabilidades. Ahí ha ido el dinero por el que preguntabas, sin analizar el resto de partidas presupuestarias que como bien conoces son numerosas, destacando el importe de los salarios que suponen aproximadamente un 40% del total del presupuesto. De tal manera, que sí, que “algo” hemos hecho, como puedes comprobar, que no hemos dormitado plácidamente en un despacho. No hemos llorado por las esquinas pidiendo compasión ni solicitando indulgencia plenaria. Respuesta a tu pregunta para tranquilidad de pensamiento.
Quiero terminar, si me lo permites, con una frase que utilizas habitualmente: “Dato mata relato”.
Estoy a tu disposición, como siempre, para cuanto quieras debatir al respecto si tus obligaciones te lo permitieran, que me consta son muchas y complejas.
Mucha suerte, porque también sería la suerte de nuestra ciudad.
En tanto, recibe un cordial saludo.
Félix Calle Delgado
