El alcalde de Brazatortas, Pablo Toledano, acoge con gran satisfacción los avances en el proyecto de ADIF para la electrificación a 2×25 kV del tramo ferroviario Puertollano-Mérida, actuación que abarca más de 235 kilómetros de trazado en la línea Ciudad Real-Badajoz.
En el marco de este proyecto de gran envergadura, “nuestro término municipal vuelve a jugar un papel vertebrador fundamental”, explica el regidor en alusión principalmente a que se contempla la construcción de una nueva infraestructura como será una subestación eléctrica de tracción, bajo la denominación ‘514.SE Brazatortas’.
Ubicada en el punto kilométrico 226+500 de la vía férrea, la subestación será una de las cuatro únicas de este tipo que alimentarán de energía a todo el trazado hasta Mérida y, para garantizar su suministro, se incluye el tendido de una nueva línea aérea de alta tensión de 1.673 metros de longitud.
Esta línea conectará las instalaciones de Red Eléctrica de España (REE) existentes en el municipio con la nueva subestación de ADIF y que en este caso inyectará energía a 220 kV, para ser posteriormente transformada a los 27,5 kV que exige el sistema de la catenaria para garantizar el perfecto rodaje de las nuevas locomotoras eléctricas.
Toledano Dorado valora la consolidación de este proyecto de Estado en el municipio, por cuanto “para nosotros, acoger una infraestructura tecnológica de este calibre demuestra la innegable posición estratégica de Brazatortas en las comunicaciones hacia el suroeste peninsular y Extremadura”, señala.
“La electrificación es una excelente noticia también en términos de medio ambiente, al eliminar el humo y el ruido de las viejas máquinas diésel, pero sobre todo garantiza el futuro, la seguridad y la viabilidad técnica de una línea férrea esencial para nuestros territorios”, destaca el regidor torteño.
El proyecto, supondrá así la modernización definitiva de esta infraestructura ferroviaria, permitiendo sustituir los actuales trenes de tracción diésel por convoyes eléctricos, mucho más eficientes, silenciosos y con cero emisiones contaminantes, y en el término municipal torteño exigirá la utilización de unos 141.000 metros cuadrados.
De esta superficie total, la mayor parte se destinará a acuerdos de servidumbre para proteger el paso de la línea eléctrica en más de 64.500 metros cuadrados y a ocupaciones de carácter temporal para facilitar las labores constructivas, campamentos y acopios de material durante el tiempo que dure la obra, algo más de 57.100 metros cuadrados.
Por su parte, la adquisición de pleno dominio para asentar de forma permanente las nuevas instalaciones ferroviarias y eléctricas apenas supondrá 19.673 metros cuadrados, de manera que actualmente ADIF, el ente público Administrador de Infraestructuras Ferroviarias, se encuentra en fase de gestión de expediente de expropiaciones.
