El Gobierno de Castilla-La Mancha, a través de la Consejería de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital, ha dado un paso estratégico en la modernización de la Administración regional con la formalización del contrato para el desarrollo de un marco normativo de inteligencia artificial (IA) generativa, destinado a transformar y mejorar los servicios públicos de la Comunidad Autónoma.
Este proyecto, que ha llevado a cabo la Agencia de Transformación Digital, va a permitir la creación de un entorno común de trabajo para el diseño, desarrollo y despliegue de soluciones de inteligencia artificial en la Junta de Comunidades, favoreciendo una implantación que fomenta un espacio seguro, enmarcado en la estrategia regional de ciberseguridad, además escalable y alineado con el interés público.
La iniciativa supone avanzar desde modelos aislados hacia un ecosistema integral de la inteligencia artificial, con mecanismos de gobernanza, control y evolución continua, que facilitará la incorporación progresiva de esta tecnología como herramienta de mejora de la atención a la ciudadanía y de la eficiencia administrativa. Como consecuencia, va a promover la soberanía digital, al hacer menos dependiente estas herramientas de los grandes modelos de IA en el mercado tecnológico.
El contrato ha sido adjudicado a la Unión Temporal de Empresas (UTE) formada por Inetum y Écija Abogados, por un importe de 4.264.728 euros y con un plazo de ejecución de 24 meses. El proyecto está cofinanciado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) dentro del Programa Operativo 2021-2027, reforzando el compromiso del Gobierno de Castilla-La Mancha con la digitalización, la innovación tecnológica y la mejora continua de los servicios públicos.
Un modelo basado en reutilización, sostenibilidad y eficiencia
Uno de los elementos diferenciales de este proyecto es su apuesta por arquitecturas basadas en agentes inteligentes y componentes reutilizables, que permitirán automatizar procesos complejos, agilizar la toma de decisiones y acelerar el desarrollo de nuevos casos de uso dentro de la Administración regional.
El modelo contempla además la creación de un catálogo estructurado de componentes de inteligencia artificial que facilitará la reutilización de soluciones, evitará duplicidades y garantizará la coherencia tecnológica entre las diferentes consejerías y organismos públicos.
La sostenibilidad constituye otro de los ejes estratégicos de la iniciativa. El proyecto incorpora criterios de eficiencia energética y optimización de recursos mediante arquitecturas híbridas y tecnologías avanzadas de compresión de modelos, contribuyendo a una inteligencia artificial más eficiente, escalable y alineada con los objetivos de transición ecológica y racionalización del gasto público.
Garantías éticas, transparencia y confianza
La iniciativa refuerza igualmente el compromiso del Gobierno regional con un modelo de inteligencia artificial ética, transparente y confiable en el ámbito público. Para ello, el proyecto integrará un sistema de gobernanza que establecerá estándares comunes, mecanismos de supervisión y procesos de validación destinados a garantizar un uso responsable de la inteligencia artificial. Asimismo, incorporará herramientas avanzadas de gestión de riesgos, auditoría y trazabilidad que aseguren la rendición de cuentas y la seguridad jurídica.
El marco de trabajo estará alineado con la normativa europea y con estándares internacionales como la ISO 42001, incorporando desde su diseño principios de transparencia, explicabilidad y supervisión humana.
Con esta iniciativa, Castilla-La Mancha se sitúa en la vanguardia de la transformación digital responsable, impulsando un modelo de inteligencia artificial al servicio de la ciudadanía basado en la innovación, la sostenibilidad y el valor público.
