El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, ha defendido esta mañana que Castilla-La Mancha afronta el futuro del campo “con determinación, confianza” y una hoja de ruta clara que sitúa al sector agrario como eje estratégico de desarrollo económico, cohesión social y equilibrio territorial.
En la inauguración de la Mesa de Debate ‘El futuro de nuestros campos. Una mirada nacional y europea’ organizada por el periódico Artículo 14 y Registradores de España, el consejero ha asegurado que, en un contexto internacional marcado por la incertidumbre y los cambios geopolíticos, la apuesta del Gobierno del presidente García-Page es fortalecer su agricultura y ganadería como garantía de la seguridad alimentaria, la sostenibilidad, la vida en el medio rural y la identidad de nuestra región “que es orgullosamente rural”.
El consejero ha estado acompañado por el viceconsejero de Política Agraria Común y Política Agroambiental, José Manuel Martín Aparicio, la secretaria general de la Consejería, Elene Pérez, y el director general de Agricultura y Ganadería, Jesús Fernández.
También ha respaldado al sector agroalimentario castellanomanchego que ha demostrado en los últimos años no solo una capacidad de adaptación y resistencia sino una gran disposición a la modernización, la innovación y la eficiencia.
Los resultados son que aporta el 17 por ciento del PIB a la economía regional; más de un tercio de las exportaciones anuales con una facturación que supera los 3.800 millones; un tejido productivo formado por 2.100 empresas y un liderazgo claro en el sector vitivinícola, en producción de alimentos hortofrutícolas como ajo, cebolla, hongos o pistacho y en superficie de melón; y la obtención de 41 figuras de calidad entre denominaciones de origen e indicaciones geográficas protegidas, 25 de ellas vínicas, y todas amparadas por la marca de calidad Campo y Alma.
Para el consejero, lejos de suponer un freno, los desafíos que afronta el sector desde hace años están impulsando una transformación basada en la modernización de las explotaciones, la innovación tecnológica, la eficiencia energética y la diversificación de mercados. “Todo ello, con el respaldo firme de las políticas públicas y del compromiso del Gobierno regional con agricultores y ganaderos”, según el consejero.
Una PAC fuerte y el relevo como uno de los grandes pilares del futuro del campo
Julián Martíez Lizán ha explicado que Castilla-La Mancha defiende una Política Agraria Común (PAC) fuerte, con una dotación económica suficiente, un presupuesto independiente del resto de actividades, que mantenga la actual arquitectura, pero, sobre todo, que siga siendo el principal instrumento de estabilidad no solo para el campo europeo sino para el conjunto de la economía y la estabilidad de la Unión Europea.
“La PAC es la principal cosecha, pero, además, no solo garantiza rentas, sino que impulsa inversiones, modernización, sostenibilidad y oportunidades, asegurando el mantenimiento de la actividad agraria y la vida en el medio rural”, ha indicado el consejero.
En cuanto al agua, ha indicado que en estos momentos se está desarrollando un proceso importante con la planificación hidrológica “que anuncia casi tormentas me atrevería a decir, pero estamos peleando para intentar que sea un elemento que ayude al desarrollo agronómico de nuestra de nuestra región”.
El gran pilar del futuro del campo en la región, en España y en Europa es el relevo generacional, “incorporar jóvenes y mujeres a la actividad agraria no es solo una cuestión sectorial, sino una estrategia clave para luchar contra la despoblación y asegurar la continuidad del modelo productivo”.
En ese sentido, Castilla-La Mancha se ha convertido en referente nacional y europeo en políticas de incorporación, con más de 2.000 solicitudes de jóvenes agricultores en las tres convocatorias de la actual legislatura. Además, destina cerca del 10 por ciento del presupuesto del PEPAC, más de 90 millones de euros, a la incorporación de jóvenes, muy por encima de las recomendaciones comunitarias.
Junto al relevo, el consejero ha abogado por trabajar pensando “qué hacemos con los mayores que siguen trabajando sus explotaciones que tienen que sumarle una pequeña cantidad de dinero a sus pensiones de jubilación porque son muy bajas”. En esta línea de acción, también ha mostrado la necesidad de hacer justicia con las mujeres, que siempre han trabajado en el campo y han tenido un papel fundamental, “por eso creo que es digno el reconocerlas. Castilla-La Mancha lo hizo con La Ley del estatuto de las Mujeres Rurales “y vamos a seguir implementando medidas favoreciéndolas”.
Esta estrategia se complementa con una política integral contra la despoblación, pionera a nivel nacional. Gracias a la Ley de Medidas contra la Despoblación y a la fiscalidad diferenciada, entre otras medidas, las zonas despobladas de la región han registrado un saldo demográfico positivo de 4.732 habitantes, con especial crecimiento en las áreas de extrema despoblación, que avanzan a un ritmo similar al de las zonas urbanas. En 2026, el Gobierno autonómico destina 5,8 millones de euros diarios a políticas de lucha contra la despoblación.
En el ámbito comercial, Castilla-La Mancha es partidaria de la apertura de mercados internacionales “pero siempre compatibilizándolo con la defensa del sector”. Y para finalizar, el consejero ha asegurado que, “en Castilla-La Mancha estamos construyendo el futuro del campo desde la cercanía al territorio, el diálogo con las organizaciones profesionales agrarias, cooperativas agroalimentarias y una visión a largo plazo”.
