El secretario general del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM), Luis Ruiz Molina, ha señalado hoy la importancia de la contratación pública sanitaria como una herramienta estratégica para mejorar la calidad de la asistencia y los resultados en salud, durante la inauguración del VI Foro de Direcciones de Gestión y Centrales de Compras, organizado por la Fundación SEDISA y celebrado en Toledo.
Durante su intervención, Ruiz Molina ha señalado que las decisiones relacionadas con la planificación, adquisición y gestión de los recursos sanitarios tienen una repercusión directa en la atención que reciben los pacientes, por lo que la gestión económica no puede entenderse como una actividad desvinculada de la asistencia sanitaria.
En este sentido, ha defendido que “la contratación pública sanitaria no es un trámite administrativo, es una auténtica política de salud”, puesto que a través de las decisiones de compra se determina qué tecnologías se incorporan, qué modelos organizativos se desarrollan y cómo se garantiza el acceso de la ciudadanía a una atención de calidad.
El secretario general del SESCAM ha incidido en la necesidad de evolucionar desde una gestión centrada fundamentalmente en los procedimientos administrativos hacia otra orientada a evaluar el valor que generan las decisiones adoptadas, teniendo en cuenta no solo su coste económico, sino también su contribución a los resultados en salud, la seguridad de los pacientes y la sostenibilidad del sistema sanitario.
Centrales de compras y generación de valor
En relación con las centrales de compras, Ruiz Molina ha destacado su capacidad para mejorar la eficiencia mediante la agregación de la demanda, la reducción de duplicidades y el fortalecimiento de la capacidad negociadora de las organizaciones sanitarias.
No obstante, ha advertido de que la centralización debe acompañarse de una adecuada planificación y de criterios técnicos rigurosos, de manera que las decisiones respondan a las características de los productos y servicios que se adquieren y a las necesidades asistenciales de cada centro.
Así, ha defendido la conveniencia de centralizar la adquisición de aquellos bienes y servicios de utilización homogénea y elevada demanda, mientras que determinadas tecnologías, equipamientos de alta complejidad o soluciones innovadoras requieren una evaluación específica y adaptada al contexto asistencial en el que van a utilizarse.
Asimismo, ha señalado que las experiencias derivadas de las crisis de suministro han puesto de manifiesto la necesidad de incorporar la resiliencia a los modelos de contratación, garantizando la continuidad de los suministros y la capacidad de respuesta ante situaciones imprevistas.
En esta línea, ha apuntado que las centrales de compras deben avanzar hacia organizaciones capaces de generar conocimiento mediante el análisis de datos, la participación de los profesionales y la evaluación de resultados, favoreciendo también el intercambio de experiencias y buenas prácticas entre servicios de salud.
Reconocimiento a los profesionales de la gestión sanitaria
Otro de los ejes de su intervención ha sido el reconocimiento a los profesionales que desarrollan su actividad en las direcciones de gestión y las unidades de contratación, cuyo trabajo, en muchas ocasiones poco visible, resulta imprescindible para garantizar el funcionamiento de las organizaciones sanitarias.
Ruiz Molina ha destacado la complejidad de las responsabilidades que asumen estos profesionales, encargados de compatibilizar las necesidades asistenciales con las exigencias normativas, presupuestarias y organizativas del sistema sanitario público.
En este sentido, ha subrayado la importancia de su formación, reconocimiento y respaldo institucional, así como de reforzar su participación en las decisiones estratégicas de las organizaciones sanitarias.
Finalmente, el secretario general del SESCAM ha valorado la celebración de este foro como un espacio de encuentro e intercambio de conocimientos en torno a algunos de los principales desafíos de la gestión sanitaria, entre ellos la compra basada en valor, la inteligencia artificial, la salud digital, la sostenibilidad y la capacidad de adaptación de los sistemas sanitarios.
