El pasado sábado 6 de junio podía ser un gran día para la provincia de Ciudad Real a nivel deportivo. En fútbol, el CD Manchego llevaba una ventaja de dos goles de la ida para pasar a la final nacional para ascender a Segunda RFEF, y viajaba a Albacete para certificar lo que alguno podría augurar como un trámite. Un peldaño más abajo, Manzanares tenía que remontar en casa ante el Noblejas, mientras que el Gimnástico de Alcázar tenía que ganar, o al menos mantener el empate para jugarse la plaza a Tercera desde los 11 metros.
Por otro lado, en fútbol sala femenino, Salesianos Puertollano tenía que remontar el adverso 2-1 que sufrió en tierras gallegas con el tanto encajado a escasos segundos de que concluyese el partido, mientras que Almagro, si que tenía de cara el resultado, y jugaba ante su público para tener un billete a la final por el ascenso a la máxima categoría.
Esa alegría se tornó pronto en tristeza. Manzanares no pudo remontar y cayó contra el Noblejas, mientras que el Gimnástico de Alcázar, con el empate tanto en ida como en la vuelta cayó duramente en la tanda de penaltis. El Salesianos Puertollano FS por su parte, hizo lo más difícil, que fue igualar la eliminatoria, pero tres minutos aciagos hicieron que Marín les remontase y ya fuesen a remolque el resto de partido, cayendo por 4-5 en el Santiago Cañizares.
Para cerrar esta catástrofe, el Manchego vio como le marcaban el tercero en una de las últimas jugadas del partido, diciendo adiós a cualquier opción de subir de nuevo a la cuarta categoría del fútbol español.

