Los investigadores Ángel Arévalo Martín y Daniel García Ovejero, integrantes del Laboratorio de Neuroinflamación del Hospital Nacional de Parapléjicos (HNP), centro dependiente del SESCAM y miembros del Instituto de Investigación Sanitaria de Castilla-La Mancha (IDISCAM), han protagonizado dos estudios internacionales que miden con mayor precisión la recuperación neurológica tras una lesión medular espinal y permiten conocer cómo evoluciona a lo largo del tiempo.

Ambos trabajos se basan en el Integrated Neurological Change Score (INCS), herramienta desarrollada por Ángel Arévalo que reúne en un único indicador los cambios motores y sensitivos que experimenta una persona con lesión medular entre dos evaluaciones.

Los estudios forman parte de la colaboración internacional del Laboratorio de Neuroinflamación y de su línea de investigación financiada por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades.

Una herramienta eficaz para evaluar ensayos clínicos en lesión medular

El primero de los trabajos, publicado en Journal of Neurotrauma, usa el índice INCS en el ensayo clínico de fase II NISCI (Nogo Inhibition in Spinal Cord Injury), estudio europeo diseñado para probar si el anticuerpo NG101 (bloqueante de la proteína Nogo-A) ayuda a la reparación axonal tras una lesión medular aguda a nivel cervical.

Este proyecto colabora estrechamente con la red europea EMSCI (European Multicenter Study about Spinal Cord Injury), que recopila datos clínicos y realiza el seguimiento de pacientes con lesiones de médula espinal en varios países europeos, incluidos centros especializados en España.

Los resultados muestran que el índice INCS, creado en el hospital toledano, resulta eficaz para detectar cambios neurológicos y presenta ventajas frente a otras medidas utilizadas habitualmente. Entre ellas, “evita el denominado efecto techo, que se produce cuando una escala no refleja mejorías porque la puntuación del paciente se encuentra ya cerca de su valor máximo”, explica Ángel Arévalo.

Además, “INCS se relaciona mejor con las mejoras registradas mediante la escala SCIM, utilizada internacionalmente para evaluar la independencia funcional de las personas con lesión medular”, añade Daniel García.

Los resultados respaldan así el potencial de esta herramienta para evaluar la evolución de pacientes con lesiones cervicales dentro de los ensayos clínicos y medir con mayor precisión los posibles cambios asociados a las intervenciones estudiadas.

Además de Ángel Arévalo Martín como primer autor y autor de correspondencia, y de Daniel García-Ovejero como coautor, el trabajo cuenta con la participación de investigadores de los grupos europeos EMSCI y NISCI y de instituciones de referencia internacional en lesión medular.

Cuatro etapas de recuperación tras una lesión medular

El segundo estudio, publicado en Journal of Neurology, utiliza INCS para analizar la evolución de 4.407 personas con lesión medular traumática, cuyos datos forman parte del citado estudio EMSCI, una de las mayores bases de datos europeas en este ámbito.

Mediante diferentes herramientas informáticas y modelos matemáticos, los investigadores han analizado cómo evoluciona la recuperación a lo largo del tiempo. Los resultados permitieron identificar que “la recuperación ocurre en cuatro etapas de acuerdo a cuatro perfiles posibles: uno con una recuperación marcada, otro con una recuperación insignificante y otros dos con niveles intermedios”, según Ángel Arévalo. Pese a estas diferencias, el periodo en el que se producen los cambios neurológicos más relevantes presenta una cronología relativamente similar entre los distintos grupos.

Los resultados indican que buena parte de la mejoría neurológica y funcional se concentra aproximadamente en las primeras diez semanas tras la lesión. Este patrón es compatible con la existencia de un periodo de mayor neuroplasticidad (capacidad del sistema nervioso para reorganizarse) y aporta información que puede ayudar a definir los momentos más adecuados para realizar evaluaciones e intervenciones en investigación clínica.

Una nueva forma de medir el cambio neurológico

En conclusión, la escala INCS nació para reunir en un único valor los cambios motores y sensitivos que experimentan las personas con lesión medular.

Los dos nuevos trabajos amplían ahora la evidencia sobre la utilidad de esta herramienta desde dos perspectivas complementarias: su utilización para evaluar los resultados de ensayos clínicos y su capacidad para estudiar las etapas y diferentes trayectorias de recuperación tras una lesión medular.

El Laboratorio de Neuroinflamación del Hospital Nacional de Parapléjicos, creado en 2003, desarrolla estrategias dirigidas a comprender y actuar sobre los diferentes procesos que tienen lugar después de una lesión medular.

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