La ablación de miomas por radiofrecuencia es una de las técnicas más innovadoras incorporadas en los últimos años a la cartera de servicios del Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital General Universitario de Ciudad Real, dependiente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha. Se trata de un procedimiento mínimamente invasivoque ha alcanzado un alto grado de satisfacción entre las pacientes tratadas en este centro.
Un grupo de profesionales del servicio, entre los que se encuentran las ginecólogas María del Carmen Martín-Albo y Cristina Morata Verdugo, ha evaluado la percepción de las pacientes intervenidas mediante esta técnica durante los últimos tres años. Los resultados reflejan una elevada satisfacción, con puntuaciones medias de 8,8 a los tres meses, 9,5 a los seis meses y 9,8 pasado un año de la intervención.
Los miomas uterinos son tumores benignos originados en el músculo liso del útero. Entre los factores que pueden favorecer su aparición se encuentran la predisposición familiar, la edad reproductiva, la menarquia precoz, la nuliparidad, la exposición prolongada a estrógenos o eldéficit de vitamina D, entre otros. No obstante, cerca de la mitad de las mujeres con miomas nopresentan síntomas y no requieren tratamiento.
Tal y como explican los facultativos María del Carmen Martín-Albo y Antonio Sánchez, cuando existe sintomatología -sangrado menstrual abundante, dolor pélvico o problemas reproductivos-se valoran diferentes opciones de tratamiento médico individualizadas para cada paciente,antiinflamatorios no esteroideos, ácido tranexámico, anticonceptivos hormonales, gestágenos oagonistas y antagonistas de la hormona liberadora de gonadotropina,(GnRH) indispensable parael correcto funcionamiento del aparato reproductor.
Cuando el tratamiento médico no consigue controlar los síntomas o en determinados casosclínicos, se puede recurrir a alternativas quirúrgicas o técnicas mínimamente invasivas. Entreellas la doctora Martín-Albo destaca la ablación de miomas por radiofrecuencia, que consiste en“aplicar energía térmica directamente en el interior del mioma mediante una sonda que emiteondas electromagnéticas de 450-500 kHz, alcanzando temperaturas de 80-100 °C. El calor produce una necrosis coagulativa controlada del tejido que inactiva el mioma y permite que, con elpaso de los meses, disminuyan tanto su tamaño como los síntomas asociados”.
Este procedimiento se realiza por vía vaginal bajo control ecográfico, lo que permite un abordajepreciso, mínimamente invasivo y con rápida recuperación, preservando el útero. La intervención se lleva a cabo en régimen de cirugía mayor ambulatoria, por lo que la paciente puede regresar asu domicilio a las pocas horas.
No obstante, la ablación por radiofrecuencia no está indicada en todos los casos. La Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia (FIGO) clasifica los miomas del 0 al 8, según su extensión y localización dentro o fuera de la pared uterina y “la ablación está especialmenterecomendada para miomas de los tipos 3, 4 y 5, los que se localizan en la pared muscular, asícomo en algunos miomas tipo 2 de difícil acceso por histeroscopia”, explica.
A la vista de la elevada satisfacción de las pacientes y de los resultados clínicos obtenidos, estatécnica se consolida como una alternativa terapéutica eficaz, segura y prometedora en eltratamiento de los miomas uterinos.
