Los 14 menores migrantes procedentes de Ceuta, entre ellos una niña, que está previsto que lleguen este jueves a Castilla-La Mancha son de crisis migratorias previas a la de este mes de julio.
«Los datos que ha dado el Gobierno de España, que tan solo ha tramitado diez expedientes, pues ya hace ver que estos 14 que nos envían son anteriores a la entrada de los 80.000 inmigrantes en Ceuta el 30 de julio», ha explicado la consejera Portavoz del Ejecutivo regional, Esther Padilla, que ha sido preguntada por esta cuestión durante la rueda de prensa que ha ofrecido este miércoles.
En cuanto al anuncio de Pedro Sánchez, que esta semana adelantaba que el Gobierno trabaja para disponer de 10.000 plazas para atender a los migrantes «en el caso de que sean necesarias», Padilla ha asegurado que lo que «hay hacer es controlar las fronteras, porque si siguen entrando 10.000, 20.000 ó 30.000, la capacidad de todos nos será cada vez más limitada».
«Pido que se haga con seriedad y lejos de partes emocionales y, por supuesto, de populismo y de quienes utilizan también la migración para hacer discursos de odio en nuestro país y en nuestra región, que también los hay, desgraciadamente».
Dicho esto, ha insistido en que la capacidad de acogida de Castilla-La Mancha es «muy limitada» por el modelo que tiene, y porque ya tutela a más de 1.200 menores. «En esos 1.200 hay menores inmigrantes y menores que han nacido en nuestro país y en nuestra región».
La portavoz del Ejecutivo castellanomanchego ha indicado que «para poder ser todos más solventes a la hora de acoger menores, hay que tener una mayor planificación. No puede haber improvisación de por medio y, evidentemente, la financiación de los recursos son importantes».
«En ningún caso puede responder a decisiones unilaterales de un Gobierno que decide trasladar a ‘x’ personas de una comunidad a otra, porque entonces se vulnera esa competencia de las comunidades autónomas», ha advertido.
