El presidente del Partido Popular de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, ha asegurado que “por culpa de Emiliano García-Page, Castilla-La Mancha tiene hoy menos agua que hace diez años”, al tiempo que ha denunciado la falta de gestión, planificación e inversiones en materia hídrica por parte del Gobierno de Castilla-La Mancha, así como la no ejecución real del Pacto Regional por el Agua.
Así lo ha indicado en la Mesa Regional del Agua del PP de Castilla-La Mancha, donde ha recordado que “no se ha ejecutado ni en una sola coma” del Pacto Regional por el Agua, firmado hace cinco años por más de 40 entidades junto al propio Ejecutivo autonómico, ya que Castilla-La Mancha sigue sin contar con una auditoría hídrica, sin planificación estratégica, sin mapa de necesidades y sin ejecución de infraestructuras.
En este sentido, ha lamentado que el Gobierno de Page “no ha hecho absolutamente nada” para aprovechar los fondos europeos disponibles para modernización de regadíos, depuración o eficiencia hídrica, pese a los miles de millones movilizados en los últimos años en Europa para estos fines.
El presidente regional del PP ha denunciado la situación que atraviesa el campo castellanomanchego, con agricultores y ganaderos que sufren restricciones, inseguridad jurídica y falta de recursos hídricos, especialmente en zonas como el Alto Guadiana.
Además, ha criticado los reiterados incumplimientos del Ejecutivo autonómico, como la falta de regularización de los pozos comprometidos desde hace años, y ha advertido del riesgo real de cierre de miles de explotaciones si no se adoptan soluciones ante las exigencias de la Directiva Marco del Agua.
Núñez ha incidido en la baja ejecución presupuestaria del Gobierno regional en materia hídrica, al tiempo que ha señalado que en los últimos ocho años ha dejado sin ejecutar el 64 por ciento de las inversiones previstas.
Además, ha incidido en que “la realidad” es que el PSOE lleva ocho años prometiendo la regularización de 1.600 pozos en la comarca de La Mancha “sin haber cumplido absolutamente nada”, por lo que en la década en la que Page lleva al frente del Gobierno regional “no se ha regularizado ni un solo pozo, pese a los continuos anuncios y compromisos reiterados elección tras elección”.
Frente a esta situación, ha defendido la necesidad de una política hídrica seria, basada en la planificación, la inversión y la gestión eficiente, así como el cumplimiento íntegro del Pacto Regional por el Agua.
Por último, ha apostado por un Plan Nacional del Agua con visión de Estado y ha asegurado que Castilla-La Mancha “necesita un cambio de rumbo” con gobiernos del Partido Popular que garanticen el desarrollo, la competitividad del campo y el futuro de la región.
