Comunicado Asociación Cultural Portus Planus.- Después de 11 años dedicados a descubrir, poner en valor y dar a conocer el patrimonio de Puertollano y su comarca, la Asociación Cultural Portus Planus cierra sus puertas.
No es una decisión fácil. Nunca lo son las despedidas cuando detrás de ellas hay tantos años de esfuerzo, tantos recuerdos y, sobre todo, tantas personas. Pero, ante la ausencia de candidaturas para formar una nueva Junta Directiva, se ha tomado la difícil decisión de disolver la Asociación.
Hoy termina una etapa, pero no termina todo aquello que hemos construido juntos.
Han sido 11 años de satisfacciones, de ilusiones, de pequeños y grandes logros en el ámbito cultural e histórico de Puertollano, pero también de momentos difíciles. Once años llenos de vivencias, experiencias, risas, nervios, aprendizaje y muchas horas de trabajo.
Un trabajo que no habría sido posible sin todas las personas voluntarias que, a lo largo de estos años, han pasado por Portus Planus y han decidido regalar algo tan valioso como su tiempo. Personas que, sin esperar nada a cambio, han contribuido a que nuestra historia, nuestras tradiciones y nuestro patrimonio fueran conocidos y valorados.
Como presidente de la Asociación durante estos 11 años, quiero expresar mi más profundo agradecimiento a todos los socios y socias que han formado parte de este camino. Gracias por confiar en aquel sueño que un día tuve: crear algo que ayudara a dar a conocer y a poner en valor el patrimonio de nuestra ciudad y de su entorno.
Un sueño que, gracias a vosotros, se convirtió en una realidad.
Han sido muchas las actividades que hemos compartido durante estos años: las Jornadas de Historia de Portus Planus, las jornadas culturales, las jornadas de oficios en desuso, las rutas senderistas, el Belén Puertollanero, la celebración del Día del Hornazo y del Día del Chorizo, los talleres en los centros educativos, las rutas urbanas y teatralizadas, la Noche de los Difuntos, las charlas y ponencias sobre Puertollano, la Cruz de Mayo…
Cada una de ellas forma parte ya de nuestra pequeña historia. Pero, más allá de las actividades, lo que realmente queda son los momentos vividos, las personas conocidas, las conversaciones, las risas, los nervios antes de cada actividad y la satisfacción de ver a alguien descubrir y emocionarse con un pedacito de la historia de nuestra tierra.
Y, por supuesto, queda uno de los proyectos que más cariño nos ha dado: la gestión del Museo Etnológico de nuestra ciudad.
Durante cinco años lo hemos gestionado de manera totalmente gratuita, abriendo sus puertas y enseñándolo a todas aquellas personas que quisieron acercarse a conocerlo. Un museo que, cuando comenzamos, permanecía prácticamente cerrado y que, poco a poco, conseguimos llenar de vida.
Allí tuvieron lugar rutas teatralizadas, las Noches del Etnológico, jornadas, encuentros, charlas, ponencias, el Belén Puertollanero, la Noche de los Difuntos y tantas otras actividades.
Pero, sobre todo, conseguimos que aquel espacio volviera a tener algo fundamental: personas, historias y vida.
Puertollano ha sufrido, y sigue sufriendo, una importante pérdida de patrimonio. Pero nuestra ciudad todavía conserva un rico patrimonio histórico, cultural y natural que merece ser conocido, protegido y transmitido.
Ojalá quienes vengan detrás de nosotros continúen esa tarea. Porque conocer nuestro patrimonio es también conocer quiénes somos. Y conservarlo significa dejar a las nuevas generaciones la posibilidad de descubrir y disfrutar aquello que nosotros tuvimos la suerte de conocer y disfrutar.
Hoy Portus Planus llega a su final como asociación.
Y decirlo así duele.
Porque no estamos cerrando solamente una asociación. Estamos cerrando 11 años de nuestra vida, 11 años de ilusiones compartidas, de proyectos, de esfuerzos y de recuerdos que ya nadie podrá borrar.
Pero me gusta pensar que las asociaciones pueden desaparecer y que los papeles pueden guardarse en un archivo, pero los recuerdos no se disuelven.
Todo lo que hemos hecho queda en las personas que participaron, en quienes nos acompañaron, en quienes aprendieron algo con nosotros, en quienes descubrieron un rincón de Puertollano que desconocían, en cada actividad, en cada fotografía y en cada recuerdo.
Portus Planus se acaba aquí, pero su espíritu no.
Porque mientras haya alguien que mire nuestro patrimonio con curiosidad, mientras alguien quiera conocer nuestra historia, mientras alguien defienda nuestras tradiciones y mientras haya una persona dispuesta a contarle a otra lo que un día fuimos y lo que todavía podemos conservar…
Portus Planus seguirá vivo.
Gracias a todos los que, de una manera u otra, hicisteis posible estos 11 años.
Gracias por acompañarnos.
Gracias por creer.
Y, sobre todo, gracias por formar parte de esta historia.
Hasta siempre, Portus Planus.
