Repsol ha presentado una «adaptación» de su estructura organizativa con el objetivo de «adecuar su esquema actual a los retos de la transformación industrial del complejo, garantizando la seguridad y la eficiencia», y el personal que ocupa los puestos que se modifican será reubicado en otras posiciones «sin que haya afectación al empleo».
Así lo ha puesto de manifiesto la compañía en respuesta a las críticas de los sindicatos a la nueva estructura organizativa en Puertollano, al tiempo que subraya que el cambio, aplicado en distintas áreas de operación y de soporte, «responde a la evolución del sector, la incorporación de mejoras tecnológicas en el desarrollo de procesos y la optimización de la actividad en determinadas unidades».
«Este nuevo modelo pretende ayudar a que el complejo industrial de Puertollano esté preparado para afrontar los nuevos proyectos de crecimiento, el acceso a nuevos mercados y la especialización de sus negocios, manteniendo así su competitividad», recalca Repsol en un comunicado.
«El objetivo es proteger la actividad industrial y el empleo en Puertollano a medio y largo plazo, en un contexto económico complejo, marcado por la elevada volatilidad en los mercados energéticos y por un mercado químico europeo que va perdiendo competitividad», concluye.
