Este martes han llegado a su punto álgido las tareas de demolición de las viejas casas de la Plaza Constitución que hacen esquina con la calle Tercia de Puertollano. Ante la mirada nostálgica de algunos de sus antiguos ocupantes se han esfumado en una nube de polvo el antiguo bar Mohatar y la tienda de electrodomésticos, testigos del Puertollano de otro siglo. Aunque no tenía un gran valor arquitectónico y su estado era de ruina, se trataba de una de las edificaciones más antiguas el corazón de la ciudad, ya desintegrada tras la extremaunción de la piqueta.
