A través de una inédita estrategia que fusiona el activismo institucional con la sensibilidad artística, PROSVIDA lanza una ofensiva en cuatro frentes: un festival nacional de poesía, con recitales por toda la geografía española, y lectura del manifiesto. Una producción audiovisual de vanguardia. Entrevistas de alto nivel y doce “cartas abiertas” destinadas a sacudir los cimientos de la sociedad española en general y la castellana manchega en particular.
El cáncer de próstata es el tumor más frecuente en los hombres en España, pero sigue rodeado de un muro de silencio, prejuicios y, sobre todo, una alarmante ausencia de programas de cribado poblacional sistemático. Frente a esta inacción, la organización PROSVIDA ha diseñado una hoja de ruta integral para situar esta patología en el centro del debate público y sanitario. Su objetivo es ambicioso pero irrenunciable: conseguir que la detección precoz sea un derecho garantizado por ley.
El arte como herramienta de visibilización
La estrategia no nace en los despachos, sino de la pluma. El primer Manifiesto sobre el Cáncer de Próstata ha sido el germen del I Festival Nacional de Poesía PROSVIDA. Este evento, que desplegará recitales por toda la geografía española, busca humanizar la enfermedad. «La poesía llega donde el dato médico no alcanza», afirman desde la organización. El comité organizador, en gran parte, está formado por personas que han convertido su arte en activismo.
Para que el mensaje trascienda el papel, PROSVIDA ha producido una serie de videoclips que musicalizan estos versos. Ya se pueden ver y escuchar piezas como “Mi joven guerrera”(Criado García), “Han sido tantos los muertos” (Sánchez Rivas) y “Cáncer sin apellido”(Marciano Sánchez), mientras se ultiman las obras de Juan Camacho y Luis Díaz-Cacho.
Doce cartas para despertar conciencias
El pilar más audaz de la estrategia es el envío de doce cartas abiertas, una secuencia de misivas estratégicas diseñadas para que ningún sector de la sociedad pueda alegar ignorancia. Tras una primera carta ya enviada a sindicatos y patronales (claves para la salud laboral), PROSVIDA prepara las siguientes once:
Una a todos los hombres: Un llamamiento directo a perder el miedo y acudir a revisión. Y que el silencio deje de ser el aliado del cáncer de próstata. España pierde a más de 6.000 hombres al año por no contar con un protocolo de cribado sistemático. Cuidarse es también un acto de amor por quienes nos esperan cada día.
A la Conferencia Episcopal y la Iglesia Católica: Para involucrar a la red asistencial y espiritual en la concienciación. La Iglesia siempre ha estado a la vanguardia del cuidado del sufriente. Pedimos que ahora sea también pionera en la prevención. El respaldo de la CEE supondría un hito histórico en la movilización social contra esta patología.
A todas las alcaldías de España: Buscando que los ayuntamientos sean agentes activos de salud pública. Reforzando la prevención precoz mediante la sensibilización sobre pruebas como el PSA. Y que integren la salud masculina en sus políticas de bienestar, utilizando la cultura y la cercanía institucional para salvar vidas y visibilizar una enfermedad históricamente olvidada.
A los educadores: Para que la salud masculina entre en la educación preventiva desde la base. En un contexto de creciente vulnerabilidad emocional, el apoyo docente a este proyecto se convierte en una herramienta esencial para formar ciudadanos responsables, comprometidos con la defensa de la vida y capaces de construir un futuro con esperanza.
A los médicos de familia: Los guardianes de la puerta de entrada al sistema sanitario. Para que mediante la prueba del PSA y la información proactiva al paciente, los profesionales de Atención Primaria pueden elevar la tasa de supervivencia al 100% en casos detectados a tiempo, rompiendo tabúes y garantizando una medicina preventiva más eficaz y cercana.
A los y las poetas: Invitándoles a ser cronistas de esta lucha por la vida. La poesía tiene una capacidad única para llegar a donde la medicina y la estadística no alcanzan: el corazón y la conciencia. Cuando el silencio se convierte en síntoma, la palabra debe actuar como medicina.
A todas las mujeres: Reconociendo su papel histórico como motor de la salud familiar. El apoyo de madres, hijas, hermanas, amigas y parejas es clave no solo para humanizar el diagnóstico, sino para transformar la prevención en una responsabilidad compartida y con ello dar una mayor visibilización a este cáncer.
A los medios de comunicación: Rogando un tratamiento riguroso y constante de la enfermedad. Los medios de comunicación tienen el poder de cambiar estadísticas fatales. Entre todos debemos evitar que el miedo o el tabú sigan restando años de vida. El silencio es el mejor aliado del cáncer de próstata, y los medios de comunicación son la medicina informativa que se necesita para combatirlo.
A los políticos y sus partidos: Para que el cribado poblacional entre en los programas electorales. La visibilidad política no solo aporta fondos, sino que otorga legitimidad. El apoyo de la clase política al proyecto PROSVIDA y la visibilización del cáncer de próstata no es solo una cuestión de salud pública, sino una urgencia social y económica. Ante una enfermedad que se consolida como el tumor más frecuente en hombres, la intervención de los partidos es clave para romper tabúes, impulsar programas de detección precoz que salven miles de vidas y garantizar la sostenibilidad del sistema sanitario mediante la prevención.
A los y las deportistas de España: Como referentes de hábitos saludables y superación. Al ser referentes de hábitos saludables, su voz es clave para trasladar a la sociedad que el ejercicio físico reduce drásticamente el riesgo de padecer cáncer de próstata y mejora la recuperación tras el diagnóstico. Su implicación ayuda a derribar el muro de silencio que rodea a esta patología, transformando el miedo en prevención activa y normalizando unas pruebas de detección que pueden salvar miles de vidas cada año.
Al colectivo LGTBIQ+: Atendiendo a las particularidades y necesidades específicas de salud en el colectivo. La orientación sexual e identidad de género, que a menudo provoca que los pacientes no se sientan cómodos compartiendo su realidad con médicos que carecen de formación en diversidad. Para el colectivo LGTBIQ+, esta visibilidad ayuda a que el sistema sanitario sea más inclusivo y reconozca sus particularidades.
Entrevistas
El movimiento no se detiene en la sensibilización. PROSVIDA, también, quiere sentar en la mesa de diálogo a los responsables de la gestión sanitaria. Para ello intentarán entrevistar a Jesús Fernández Sanz, Consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha, con el fin de explorar vías reales para la implementación del cribado.
Esta red de entrevistas incluye también a responsables institucionales y sanitarios que tienen en sus manos la capacidad de transformar el protocolo actual. PROSVIDA lo tiene claro: cada entrevista, cada poema y cada carta es un paso menos en la distancia que separa a un hombre de su diagnóstico a tiempo.
Personas como Julio Criado García y Luis Díaz-Cacho ya han alzado la voz en sendas entrevistas, desgranando la necesidad de este movimiento. A ellos se ha unido la visión técnica y emocional de la psicóloga del proyecto, Gema Pérez Pinto, y una red de voluntarios y poetas que vertebran el festival en el territorio. También están previstas las entrevistas con el resto de los poetas diseñadores del Manifiesto: Marciano Sánchez, Juan Camacho, Jesús Lara, así como a los coordinadores de los diferentes recitales.
La campaña culminará en el Día Mundial del Cáncer de Próstata con el I Festival Nacional de Poesía PROSVIDA y recitales multitudinarios en una amplia variedad de emplazamientos. En estos eventos, se espera que representantes de los sectores a los que se le han dirigido las cartas (alcaldes, médicos, sindicatos y deportistas) se unan a los poetas para dar lectura a un manifiesto por la salud masculina.
