El alcalde de Puertollano, Miguel Ángel Ruiz, ha expresado este jueves su respeto por la actuación policial y judicial que ha derivado en la detención de 16 trabajadores de las empresas contratistas que operan en el complejo petroquímico de Puertollano y que participaron en la huelga del metal del pasado mes de noviembre, aunque ha recalcado que el derecho a la huelga está limitado por el «respeto» a los trabajadores que no quieran secundarla y en el mantenimiento del orden público. «Los actos vandálicos y violentos no se sostienen frente al derecho a huelga», ha dicho.
A preguntas de los periodistas en el transcurso de un acto informativo, Miguel Ángel Ruiz ha reconocido el derecho de los trabajadores a reivindicar mejoras en sus condiciones laborales, «pero sin poner en riesgo la seguridad o la vida de personas».
Así, el alcalde, ha referido que «lamentablemente hubo incidentes que no se debieron haber producido nunca». «No se puede provocar fuego, no se puede atacar a los medios de extinción como así se hizo, y no se puede mezclar una reivindicación con actos vandálicos y violentos, que, evidentemente, no se sostienen frente al derecho a huelga», ha concluido.
La Policía Nacional ha detenido a 16 trabajadores de empresas auxiliares que operan en el complejo petroquímico de Puertollano, a quienes se investiga por su participación en diversas acciones e incidencias registradas en las jornadas de huelga del sector del metal de los pasados días 3 y 4 de noviembre.
Fuentes policiales han confirmado el número de detenidos y su traslado a la Comisaría, aunque han remitido a una posterior ampliación de la información, toda vez que la operación y pesquisas continúan abiertas.
De su lado, CCOO Ciudad Real, considera que la detención de estos trabajadores ha sido «desproporcionada» y persigue «criminalizar» el derecho a huelga.
Las detenciones se han producido mientras algunas de estas personas se encontraban trabajando para sus empresas dentro de las instalaciones de Repsol y Fertiberia.
En aquellas jornadas llegaron a registrarse varias incidencias, incluidas la rotura de la luna trasera de un autobús de trabajadores de Repsol, así como disturbios que obligaron a cargas policiales para evitar que los huelguistas bloquearan los accesos al complejo petroquímico.
Además, se informó de conatos de incendios presuntamente iniciados por los huelguistas para alterar la normalidad.
